viernes, 15 de febrero de 2013

EL CRUCE COLUMBIA 2013 EN LOS VOLCANES

Iniciar esta crónica me costó más que cualquier otra. Además del cansancio natural después de una semana de viajes y carrera trepando y bajando volcanes en el sur de Chile y Argentina (en este caso, por escasos kilómetros), me he sentido algo “extraño” en esta ocasión. Es que me tocó ser algo así como el “líder” (“el Padrino”, como acotó alguien, aunque me dieran poca pelota si intentaba poner en juego ese "liderazgo") de un grupo que fuimos armando, que finalmente terminó con nueve maravillosas personas (en orden absolutamente arbitrario: Fernanda de Oliveira, Paola Nande, Andrea Ayala, Javier Falero, Jorge Nin, Martín Zanabria, Wilson Guillén, Alejandro Chabalgoity y yo), al que en ocasiones se sumaron otros dos compatriotas (Susana Castro, Elbio Carrasco). Sufrimos la lamentable deserción durante la semana previa, de Douglas Hernández, por arrastrar una lesión que le impedía correr.


Desde mediados del año pasado, los integrantes del equipo D-Mentes ya habíamos iniciado las gestiones para nuestra participación, a la que se fueron sumando otros compañeros a medida que conocían nuestra iniciativa. Así, nos fuimos inscribiendo y sacando pasajes en LAN, haciendo Montevideo–Santiago y Santiago–Temuco, para posteriormente ir hasta Pucón en un transfer.

Esa extraña sensación que manifesté, también puede deberse al hecho de que me sentí como el que más experiencia tenía en este tipo de carreras, fruto fundamentalmente de mis participaciones en las dos últimas ediciones de La Misión. Por tal motivo, las consultas sobre equipaje, ropa, implementos, temperatura, condiciones de carrera y demás aspectos logísticos, estuvieron siempre presentes. Es que, de alguna manera, haber soportado 160Km "non stop" en la montaña en dos ocasiones, con éxito, obviamente deja sus enseñanzas.

A ello, le agrego la necesidad de volcar algo diferente en este tipo de relatos, buscando evitar la reiteración de conceptos o la simplificación, que pueda generar confusión en los amigos que me siguen por este medio, en particular considerando la enorme responsabilidad que siento cuando alguien –desconocido hasta ese momento- me dice que fue a correr estos desafíos, a partir de la lectura de alguna crónica. Y me pasó tanto en La Misión 2012 como en este Cruce Columbia.

Corresponde también que mencione la campaña de solidaridad con el Club de Niños El Tambo y el Centro Juvenil Capurro en el que nos embarcamos, consistente en la “venta” de los kilómetros que fuimos a correr a través de la donación de $ 1 por cada uno (es decir $ 100) en la cuenta abierta por Andrea Ayala en Abitab No. 33.172 “Gurises de Bajo Valencia”. Sin dudas, esta experiencia de sumar la pasión por este deporte con la solidaridad hacia los más necesitados, es algo que también nos llena de satisfacción y que venimos haciendo desde el Cruce de los Andes en el 2012 recaudando fondos para el Instituto de Neurología del Hospital de Clínicas y difundiendo la campaña de Uruguay x Livestrong. A ello se agregó la carrera organizada en apoyo a la Escuela No. 198 de Discapacitados Visuales, y mi participación en La Misión generando una campaña de recolección de fondos entre mis compañeros de trabajo, con destino al Centro Jacobo Zibil de Florida que atiende a niños con parálisis cerebral.

Vayamos al resultado final: todos los uruguayos completamos el muy duro recorrido de 98 kilómetros, sin sufrir consecuencias o lesiones serias, salvo las molestias naturales de este tipo de exigencias, en particular algunas uñas menos en los pies fruto de ampollas. Pero ninguno de nosotros alcanzó algún podio. Somos corredores “del montón” (que no se molesten mis compañeros), para que quede claro. Pero le metemos mucho valor y energía, razón por la cual nos consideramos triunfadores.

Tratando de ser innovador, usaré como subtítulos de esta crónica, algunos párrafos de canciones de “El Cuarteto de Nos”, en particular “Breve descripción de mi persona” y “Cuando sea grande”.

Puedo decir que soy de pocos amigos, pero de mis enemigos, no sé cuantos cosecho …

 
¡Qué voy a ser de pocos amigos! Tengo la enorme fortuna de sentirme muy a gusto con estas actividades, donde cosecho amistades maravillosas de personas de lugares, orígenes y ocupaciones muy diversos. En particular, ya destaqué el precioso grupo que se armó para este viaje, que arrancó el martes 5 rumbo a Santiago, donde llegamos cerca ya de la noche. El miércoles 6 volamos a Temuco, donde tomamos un transfer hasta Pucón, para alojarnos en el Refugio Península (un Bed & Breakfast). Ya en la noche fuimos a registrarnos y retirar el completo kit de carrera, con una temperatura bastante elevada, superior a los 30 grados. En la tarde, fuimos hasta la playa de arena volcánica cercana al Refugio, donde no pudimos resistir a la tentación: nos dimos un muy buen baño.


En la cena, compartimos unas “sopaipillas” (parecidas a unas tortafritas “de primera”) junto al también "yorugua" Paul Medina y otro amigo venezolano, disfrutando de un buen vino Carmenére. El jueves nuevamente fue día de calor, así que repetimos la visita a la playa, hicimos alguna compra y preparamos todo para la carrera, entregando nuestros bolsos a la noche, para su transporte hasta el primer campamento.

Entre los muchos amigos, agrego a una “seguidora” de este blog, chilena, que encontré al final del primer y tercer día, que me relató con lujo de detalles algunas de las crónicas que he publicado.


¡Cuánta responsabilidad! En esta categoría, debo también agregar a los cordobeses compañeros de aventuras, Ricky Ferrero y Cristian Savoretti, con quienes compartimos preciosas charlas en los campamentos y saboreamos unos buenos mates en el lago Pellaifa. Pero además, a los uruguayos nos tienen un cariño muy especial, ya que es habitual que otros corredores nos alienten especialmente durante los diferentes tramos.

Guardo la ropa ordenada, y me aburro en Nochebuena, si estornudo no hago ruido y no hablo con la boca llena …

Ese fue el orden que pusimos en el bolso que entregamos, en tanto dejamos el equipaje que no íbamos a necesitar, depositado en el Refugio. Ya palpitábamos la carrera, leyendo algunas noticias de quienes ya habían largado, correspondientes a la categoría “teams”. Esa noche fue de expectativa, probando y repasando todos los elementos que llevábamos en la mochila. Alguno de los compañeros destacan por su capacidad para dormir … impresionante.

Uso prendas talle M y juego con fuego, aunque el fuego me queme

Ese fue el talle de la ropa que recibí de Columbia: la pechera de competición con el No. 1158 y mi nombre impreso a la espalda, una camiseta “segunda piel” (no entiendo por qué razón le dicen “primera piel”, pues la 1ª es la del cuerpo) de color blanco con las banderitas de los países en las mangas, más una camiseta y un pantalón “underwear” de color negro (ya que no nos entregaron la campera polar, por las restricciones a la importación en Argentina).


Eso de que “juego con fuego”, a esta altura, no puedo compartirlo. En realidad, me siento muy a gusto en este tipo de competencias, donde no he sufrido lesiones, salvo las naturales molestias fruto del esfuerzo. Me caí una sola vez cuando, por mirar el GPS, tropecé con una raíz y “volé” golpeándome levemente la cabeza. Eso sí, cometí el error de no llevar bastones, así que tuve que arreglarme con un par de cañas que encontré en el recorrido.

No profeso ningún credo, ni me creo ningún macho, alcohólico no soy, pero a veces me emborracho …

Pero me tomé unos buenos vinos, algunas cervezas, y –al retorno- un buen pisco sour. Incluso en los campamentos había cerveza … Y profeso el credo del esfuerzo, del entrenamiento y del sacrificio, que sin dudas genera sus resultados. Ni que hablar del credo de la amistad, donde debo incluir sin dudas al amigo Pablo Lapaz, con quien compartí algunos entrenamientos y permanentemente está dándome consejos e instrucciones para mejorar el rendimiento. Además, incluyo las compañías de otros compañeros corredores durante varios tramos de la carrera, como fue el caso de “Caroteno” Chabalgoity en la etapa 3 y Wilson Guillén durante gran parte de la etapa 2, ya que al final de la etapa 1 quedé en la posición 353 y por tanto habilitado para largar a partir de las 7:20 en la etapa 2 (por superar el “corte” de los mejores 420 tiempos).

Duermo boca abajo y con pijama si hace frío, de la vida yo me río, porque es corta y grata …

Compartí carpa con Caroteno. Sorprende con su colchón y almohada autoinflables. ¡Y vaya si es grata esta vida! Porque miren que compartir esas etapas con 767 personas en la categoría “solo” pertenecientes a más de 30 países, es todo un privilegio.


Conversar con corredores de élite, como la neozelandesa Anna Frost (3ª entre las mujeres) y Gustavo Reyes (4º entre los hombres), o con el gran Bernie Frau –uruguayo radicado en Argentina- con toda su sapiencia y siempre abierto a compartir conocimientos y aprendizajes de tantos años de carreras, es parte de esta vida tan grata.

La filantropía no está entre mis aficiones, tengo varias adicciones, y me hago cargo, no acepto sin embargo, si intentara adoctrinarme, yo quiero elegir con qué veneno envenenarme.
Es que no puedo considerar que la campaña de recolección de fondos que lanzamos para apoyar a la Cooperativa El Tambo del Barrio Bajo Valencia, y al Centro Juvenil Capurro, que atienden a niños y jóvenes de contextos críticos, sea “filantropía”, sino más bien una “oportuna” solidaridad. Tenemos el privilegio de poder “bancarnos” estos gustos, así que aprovechamos para “vender” los kilómetros que hacemos, apoyando causas con contenido social. En esta línea, fuimos entrevistados por Subrayado de Canal 10 el martes 5, oportunidad en la que difundimos la iniciativa. ¡No lo olviden! 100 pesitos en la cuenta Abitab No. 33.172 pueden hacer la diferencia para muchos niños y jóvenes en contexto crítico.

No tuve legado ni familia de linaje, y a veces el pasado, me cobra peaje …

Y … arranqué a correr en agosto de 2006, ya con 46 años. No he tenido mayores problemas ni lesiones, al cabo de 3667 kilómetros en 235 competencias oficiales (algo más de 48 kilómetros de promedio por mes). Y además, he hecho duatlones, carreras de MTB y carreras de aventura con disciplinas combinadas …


“Lo que no mata, te fortalece”, me respondió Bernie Frau a mi consulta en relación con las carreras que podía hacer, antes de la participación en los 100K de la CCC del Mont Blanc, el 30/08/13.

No quiero quejarme de oreja en oreja, fijarme si quien me aventaja, se aleja …

La primera etapa comprendió los senderos del volcán Villarrica, sobre un total medido con el GPS de 30Km. Fuimos hasta la largada con Fernanda, Paola y Jorge Nin. Largué a las 8:51 AM para avanzar por terreno de arena y piedras volcánicas bastante duro, en particular por el calor reinante, que llegó a los 31º. A los 10Km, en ocasión de llegar al puesto de hidratación, me alcanzó y superó “como parado”, el compañero Jorge Nin. Casi enseguida, fuimos corriendo junto a Elbio Carrasco, a quien finalmente dejé algo atrás ya que sufrió un calambre que lo hizo detenerse un ratito para recuperarse. Completé el recorrido en 4:59:59 (10’/Km de promedio).


Llegamos al precioso Camp 1 ubicado a costas del Lago Pellaifa, después de haber enfrentado un recorrido con un ascenso acumulado de 855 mts y un descenso de 1740 mt., y llegando al punto más alto a los 1570 metros. Durante ese recorrido, pudimos apreciar la “fumata” del volcán. Los compañeros que habían largado temprano ya habían llegado, así que me instalé y me metí al lago a efectos de refrescarme, para posteriormente ir a almorzar mientras esperábamos la llegada de los demás compañeros.


La tarde de esa primera jornada, estuvo muy buena ya que pudimos compartir una rueda de mate, metidos en el lago con el agua a las rodillas, junto a los amigos cordobeses. A la noche, se hizo la charla técnica y se publicaron los resultados de la primera jornada, donde quedé habilitado a largar a partir de las 7:20 del día siguiente. Era lo que esperaba, para evitar lo más posible el calor del mediodía.



A primera hora del sábado 9, desayuné y tomé el ómnibus rumbo al punto de largada, junto a Reyes y Ortega (4º y 5º) … nada mal. Largamos con Wilson Guillén a las 7:32 con una fuerte subida, que nos fue llevando hasta el punto más alto del sendero que rodea el volcán Quetrupillán con un panorama deslumbrante, momento en el que alcanzamos los 1922 mt. de altura.


La fuerte bajada se hizo hacia la Laguna Azul, donde Wilson se fue un poco adelante. El día estuvo bastante nublado, impidiendo disfrutar del paisaje. La larga jornada de 39.6 Km se cumplió en un tiempo total de 7:18:16 (11’04”/Km.), momento en el que encontré nuevamente a Wilson, quien había llegado 3 minutos antes.


Nos trasladaron al Camp 2, ubicado en Puesco sobre un arroyo que bajaba de la montaña, donde pudimos usar jabón y refrescarnos en el agua fría. A la noche, durante la charla técnica, nos anunciaron que las largadas se harían respetando la letra asignada en la cinta que llevábamos en la muñeca (en mi caso y en el de Caroteno, B), previéndose una jornada más fría y con lluvia.


La 3ª etapa, rodeando el volcán Lanín con rumbo hacia Argentina, la largué junto a Caroteno a las 7:37 AM a muy buen ritmo. Los primeros 5 Km los cumplimos trotando siempre, para posteriormente empezar la subida por el monte con algo de llovizna y frío. Con el Turko Russo, argentino, fuimos intercambiando posiciones y conversando brevemente sobre la carrera. Caroteno siempre se mantuvo pegado a mí, diciéndome que corriera a mi ritmo ya que su objetivo era tratar de seguirme y cumplir el recorrido en menos de 5 horas.


Cuando llegamos al punto más alto – 1762 mt.- la llovizna era persistente, así que nos abrigamos con guantes y campera. El viento hacía que la sensación térmica fuera bastante baja, no dudo en decir que estaba en los 0 grados. En el momento de la bajada, Caroteno se quedó un poco y cuando pensé que lo había perdido … sentí su voz detrás de mí. Un fenómeno.


Seguimos bajando a muy buen ritmo, hasta que alcanzamos el puesto de hidratación en el Km. 21, sobre un camino vehicular. Seguí avanzando a paso firme, para llegar a los 25 Km a la carretera que une Chile con Argentina, pasando por el paso de frontera Mamuit Malal. Como Alejandro se había retrasado, caminé un tramo mirando hacia atrás, pero cuando me di cuenta que ya nos faltaba poco, seguí a mi ritmo. Hice el trámite en Migraciones de Chile, lo repetí en Argentina, y finalmente completé el recorrido de 28.25 Km en un tiempo total de 4:41:30 (9’59”/Km).


En el momento de alcanzar la meta subiendo la rampa, grité “Aguante Uruguay y Peñarol” y me puse a bailar. Posé para la foto y esperé al Turko Russo y a Caroteno, que llegó en excelentes 4:48’, largando una buena “puteada” al culminar el desafío.

El abrazo y las fotos son testimonio de la alegría que sentimos en el momento culminante.

No quiero guardar tantos secretos, ni estar enfrentado en un cuadro grotesco, como los Montesco y los Capuleto, no quiero a tu edad, quedar obsoleto.

¡Que vamos a quedar obsoletos! El desempeño de Caroteno, consistente y mejorando etapa tras etapa, es la mejor demostración. Si recuerdo además que mi objetivo en el momento de la largada, era completar el recorrido total en 18 horas, y que lo hice en 16h 59’, no puedo menos que sentirme satisfecho.

Ni perder el vigor ni decir sin rigor, que todo tiempo pasado siempre fue mejor …

¡Qué va a ser mejor! Siempre pienso que el tiempo por venir será mejor. Cuando recuerdo que arranqué a correr en agosto de 2006, con 46 años, y recuerdo todo lo que he corrido -y lo que planifico hacer- me siento más que conforme y agradecido.

Entre los beneficios, debo incluir también el clima de camaradería y amistad que se vive en estas disciplinas. En el caso, los casi 800 corredores de más de 30 países son un claro ejemplo.

Ni echar con vehemencia, la culpa a los demás, de lo que es mi incumbencia y responsabilidad, ni que me de por probar en alguna idiotez, lo que no pude hacer cuando tuve 23.

Y … estas cosas que estoy “probando” a los 53, no las hacía a los 23. Es cierto que este es un deporte de “veteranos”, pero no puedo considerarlas una idiotez. ¡Qué bien que se siente! "Stay hungry, stay foolish", diría Steve Jobs.



La tabla de estimación de tiempos elaborada por B. Frau y remitida por la organización, en mi caso fue “pesimista”, o lo fue mi tiempo en 10Km. (50'). El margen de error lo estimo en un 6.2% en el acumulado, según el siguiente detalle:

                                       Día 1        Día 2        Día 3         Total
Distancia                         29,8          39,6          28,3          97,7
Tiempo previsto            5h 06’       7h 54’       5h 06’      18h 06’
Tiempo real                   5h 00’       7h 18’       4h 41’      16h 59’
% de error                     -2.0%        -7.6%        -8.2%        -6.2%

Ocupé la posición 338 en la general individual (entre 767) y 20 en la categoría Caballeros C (entre 47 que largaron). Satisfecho con el desempeño, en particular por haber sido mejor al estimado en la previa. También es cierto que podría haber sido mejor, en especial durante la primera etapa, pero creo que tanto el calor reinante como la postura “conservadora” pensando en las jornadas siguientes, me hizo ser bastante precavido. No me quejo, en particular si considero que hace escasos 2 meses completé los 160 Km. de La Misión, y ya estoy nuevamente compitiendo en una competencia de ultra trail de montaña.

Los uruguayos que competimos en la categoría individual, registramos los siguientes resultados:

Posición   Nombre                                                          Tiempo
     65        Alejandro Loaces                                             12h 44’
     80        Paul Medina                                                     13h 02’
   176        Valeria Estrugo                                                14h 44’
   205        Jorge Nin                                                         15h 13’
   217        Martín Zanabria                                               15h 20’
   222        Carlos Bellomo (argentino, radicado aquí)        15h 25’
   253        Javier Falero                                                     15h 48’
   298        Wilson Guillén                                                   16h 20’
   338        Jorge Xavier                                                      17h 00’
   404        Elbio Carrasco                                                   17h 50’
   426        Christian Braida                                                 18h 11’
   489        Maximiliano Pérez                                             19h 25’
   541        Alejandro Chabalgoity                                       20h 10’
   542        Paola Nande                                                      20h 10’
   546        Andrea Ayala                                                     20h 18’
   564        Fernanda de Oliveira                                          20h 42’
   637        Susana Castro                                                    22h 24'
     -           Mauro García

Una muy buena organización, con una logística que en general funcionó a pleno, permitió disfrutar de una muy buena carrera. Los servicios brindados en los campamentos funcionaron muy bien, comprendiendo la carga de GPS a cargo de Garmin por ejemplo, y la abundante comida, hidratación y servicios higiénicos, además de la asistencia médica. Solamente me queda como crítica, la demora excesiva al retorno, en la frontera del lado chileno, en un micro viejo, sucio e incómodo, hasta que se completaran los tres lugares libres que quedaban con gente que vino más de media hora después en otro vehículo. Todos estábamos empapados, con hambre y frío, y creo que no hay derecho a hacernos pasar por esa situación. Ante el reclamo frente a la persona encargada, su respuesta fue de muy mal gusto. Lo señalo como el aspecto negativo de la experiencia.

¿Qué sigue? La aventura en cross en San Carlos el próximo 24/02, o la media maratón de La Paz (Rocas y Vides) el mismo día, muy posiblemente los 42 Km de YAKNTO el 17/03, la media maratón de Punta del Este el 05/05, casi seguramente el Raid de los Andes del 10 al 12/05 de Jujuy a Atacama, los 21 Km en Sierra de las Ánimas el 02/06, posiblemente los 60 Km de Amanecer Comechingón y … la "frutilla de la torta": los 100 Km de la CCC en el Mont Blanc el 30/08.

A los compañeros con los que compartí esta preciosa aventura, no hay palabras para agradecer lo bien que me hicieron sentir. Es interesante como podemos seguir construyendo lazos muy fuertes, entre personas tan diferentes en muchos aspectos, pero que sin embargo podemos considerarnos “hermanos de la vida” a partir de la pasión por estas disciplinas. Como siempre digo, mi vida ya no es la misma a partir de estas experiencias.

A los amigos que me leen y siguen a través de estos relatos, les pido que no me crean todo lo que digo. A veces me “asusto” cuando recibo comentarios o encuentro gente que decide participar en carreras a partir de la lectura de mis crónicas. Pero no puedo negar que me genera una alegría enorme poder compartir estas experiencias.


Nos vemos, como siempre “en la ruta”. ¡No se olviden! Cuando vean un Abitab, depositen $ 100 en la cuenta No. 33172 Gurises de Bajo Valencia, en apoyo al Club de Niños El Tambo y el Centro Juvenil Capurro.

6 comentarios:

ANDREA AYALA dijo...

Grande Jorge! Y sí, por algo te puse El Padrino, la verdad sos un tipo muy metódico y organizado,pero sobre todo una persona con mucha riqueza interior. Espero seguir por el sendero del Trail, y compartir muchos desafíos más en equipo.
P.D: se supo algo de David Montenegro, el de la van que no era la nuestra? Ja jaja! Abrazo camarada.

Wilson Guillén dijo...

Excelente crónica ! Un gusto haber compartido contigo unos cuantos km de la segunda jornada, sin duda ese terrible repecho (del que nunca me olvidaré) se me hizo mas accesible haciendolo juntos.Un bolso y un manya metiendo juntos a mas de 1.500 mts, sin duda la celeste todo lo puede !!! Abrazo grande para vos y el resto del grupo.Wilson

Jorge Xavier dijo...

Gracias Andrea y Wilson, sin dudas el haber compartido estas aventuras, le da un sabor diferente. Abrazo y nos vemos ¡en la próxima!

Désirée dijo...

Hola Jorge!! Estoy leyendo tu blog nuevamente, y me encuentro con una foto mia!!! Soy la chilena seguidora de tu blog, que nos encontramos en el dia 1 al llegar al campamenteo durante El Cruce, y en la llegada el dia 3. Hasta nos fuimos juntos en el bus a la aduana chilena, pero te me perdiste en el cambio de bus a Pucón. Te estaré "siguiendo" con tus hazañas por el blog (que está excelente). Muchas suerte para el entrenamiento de la CCC. Y, te cuento, .... me contagiaste con el Raid, asi que también me inscribí. En una de esas nos vemos en mayo! Un gran abrazo. Felicitaciones a tus compatriotas que participaron en El Cruce! Saludos desde Chile. Désirée Vera.

Jorge Xavier dijo...

Buenísimo Désirée! Ojalá volvamos a encontrarnos, entonces. Todavía no me inscribí para el Raid, pero la semana próxima espero tener todo resuelto. Nos vemos!

Désirée dijo...

Ojalá Jorge, nos veamos en el Raid!! Un gran abrazo. Estamos en contacto!!!