miércoles, 4 de junio de 2014

Cinco enseñanzas que un corredor debe aprender de Forrest Gump


 Sin dudas, Forrest Gump, debe ser uno de los corredores (aunque sea de película) mas  famosos y conocidos del mundo. La celebre frase “Corre, Forrest, Corre” ( Run, Forrest, run) suele ser utilizada en muchos contextos distintos, y son pocos los corredores que se ¨salvan¨de  tener que escucharla mientras corren. Además de ser una excelente y divertida película, de ella se pueden extraer enseñanzas que pueden ser aplicadas a la vida, entrenamientos y carreras de un corredor.

Por ello, si viste la película y la disfrutaste cómo nosotros, a continuación te contaremos las cinco enseñanzas que un corredor debería aprender de Forrest Gump.

Enseñanza #1

Una de las grandes enseñanzas que la madre de Forrest Gump le da a su hijo, es que la vida es cómo una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar. Este concepto es simple, claro y perfectamente aplicable a nuestras carreras. Así podríamos adaptar la frase de la siguiente manera: ”una carrera es cómo una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar”.

En una carrera, nunca es posible adelantar un resultado, ya que además de entrenar y estar preparados para competir, existen factores externos que son imposibles de controlar (el clima, los oponentes, etc).

Enseñanza #2

Una de las frases celebres que escucharemos al ver Forrest Gump, es “shit happens“, que se refiere a que las cosas malas suceden a veces sin ninguna razón en absoluto. En el running, es bueno tomar precauciones para evitar lesiones y mantenernos saludables, pero también es bueno aceptar que las cosas malas pasan y aunque tomemos todas las precauciones para evitarlas, a veces pasan.

Enseñanza #3 y 4

Una de las escenas destacadas de la película, es cuando Forrest decide salir a correr por el mundo sin sentido aparente. Luego de convertirse en una “celebridad”, algunos periodistas le preguntan las razones por las que correr sin parar. Forrest, responde con absoluta sencillez, “tenía ganas de correr”.

Sin dudas, a muchas personas les cueste difícil entender por qué salimos a correr día tras día, y suelen pedirnos explicaciones. En vez de complicarnos con respuestas elaboradas, Forrest nos enseña a dar una respuesta clara e irrefutable: “corro porque tengo ganas de hacerlo“.

Luego de años de correr por distintas ciudades de los Estados Unidos,  Forrest decide detenerse y dejar de correr y cuando le preguntan por qué tomo esa decisión, simplemente responde: "Estoy muy cansado. Quiero irme a casa.” En la simplicidad de estas palabras, existe una gran enseñanza para un corredor, cuando estés cansado y sientas que tus piernas no pueden mas, puedes detener el entrenamiento y volver a tu casa. Claro que para ello, deberás ser inteligente y saber cuando te ha llegado el momento de detenerte por agotamiento y cuando el cansancio que sientes en mas mental que físico.

Enseñanza #5

Probablemente, cualquier persona que haya visto la película, se sorprenderá de todos los logros personales y laborales que Forrest Gump alcanza durante su vida. Sin dudas, una de las grandes enseñanzas de esta película es que no importa que nadie confíe en tus capacidades, con esfuerzo y dedicación, todo puede lograrse.

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