viernes, 6 de septiembre de 2013

Del "Sendero de los Carros (Florida)" al "Ultra Trail del Mont Blanc (Francia, Suiza, Italia)"

Esta es una crónica con final feliz, como pueden apreciar en la foto de la llegada. Mi primera participación en una carrera de "aventuras", se verificó en la 5a. edición de "El Sendero de los Carros" disputada en el año 2007 en Florida, y de alguna manera sirvió como punto de partida de mi predilección -cada vez más creciente- por las carreras de cross country, trail, trekking y similares.

En el año 2008 disputé mi primera maratón (Porto Alegre) y en el 2011 mi primera "ultra": la Half Mision del Ultra Trail del Champaquí (Córdoba). Ya en diciembre de 2011 y diciembre del 2012, fueron los momentos de "La Misión" sobre 160 Km en San Martín de los Andes y Villa La Angostura respectivamente, al extremo que a esta altura, llevo 27 carreras de 42 Km o más disputadas.

Alejandro Dolina enseña:  "Aprenda a vivir durante toda la vida. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje". ¡Y  vaya si mi vida se ha transformado en continuos y deliciosos sobresaltos del aprendizaje! Es que prácticamente he ido aprendiendo a partir de la "prueba y error", asumiendo permanentemente nuevos desafíos y sumando aprendizajes a través de un esfuerzo constante, a lo que le sumé a partir de octubre/2012 los entrenamientos en El Cantero MR con el Profe Mauricio Ramírez. 


El gran mastro León Tolstoi enseñaba que "la tranquilidad es una bajeza moral". Comparto ese pensamiento y trato de ponerlo en práctica asumiendo permanentemente nuevos desafíos y cuestionando muchas de las "tranquilidades" a las que la vida cotidiana normalmente nos invita. Por eso, cuando el gran amigo Pablo Lapaz me escribió, a escasos minutos de la culminación de La Misión 2012, un mensaje que decía: "Felicitaciones veterano, Francia te espera", supe que tenía que estar en la fiesta mundial del Ultra Trail en lo que se ha convertido en la Meca de esta disciplina.

Me preinscribí en diciembre/2012 en la CCC (Courmayeur, Champex, Chamonix), "hermana menor" del "Ultra Trail del Mont Blanc", que se corre sobre una distancia de 100 Km con un desnivel acumulado positivo de 6109 mts., subiendo y bajando seis picos, con un tiempo máximo de 26 hs 30 minutos (que al final fueron cambiados a 27 horas). En enero/2013 nos enteramos que estábamos dentro de los sorteados, así que con Pablo nos pusimos a planificar el viaje.

Volamos en TAM el 26/08 hasta San Pablo, para tomar allí un vuelo de Air France con destino a Paris, seguimos hasta Lyon y allí continuamos en tren hasta la preciosa Chamonix, donde habíamos alquilado un apto. en una ubicación excelente en Chamonix Sud. Llegamos al destino el martes 27 a las 19.00 horas, después de un viaje que nos insumió 26 horas. En el viaje en tren, bajo una llovizna persistente, subieron tres italianos que participaban en la PTL (carrera que se corre en equipos sobre un total de 300 kms. en semi-autonomía, que largó el lunes 26), que habían decidido abandonar después de una noche con lluvia y mucho frío. Ya empecé a preocuparme. "Si estos monstruos abandonan... ", pensé.

El miércoles fue el momento de ir hasta la zona de largada y llegada de la UTMB, donde sacamos muchas fotos y empezamos a disfrutar del clima festivo que se vivía. Seguimos hasta la feria instalada en una plaza cercana, repleta de locales con ropa deportiva y promoción de carreras en otras partes del mundo. En el local oficial de productos de la UTMB, fue el momento para la compra de mochila, manguitas, gorro, remera, calcomanías, peluche, etc. etc. con el logo del evento. En un local de Croacia, probamos grappa, y en el cartel de promoción de la Gran Trans Canaria, nos sacamos fotos entre medio de las imágenes de los grandes corredores de esta disciplina en el mundo, entre ellos John Tidd, Marco Olmo, Gustavo Reyes, Killian Jornet, Iker Carrera, Luciana Moretti, Jorge Xavier, Emma Roca, Pablo Lapaz, Juan R. Ferrero, Bernardo Frau, Jorge Javier Aguirre, Ilych Irauskin....

En el canal donde baja el agua del deshielo de la montaña, vimos pasar a este par de gomones con gente haciendo rafting. Fue magnífico ver pasar en plena ciudad, a estos aventureros disfrutando a pleno. En el local destinado a tal fin (un gimnasio cercano), retiré el kit de la carrera, correspondiéndome el No. 7092.

En el retorno, a media tarde, encontramos sentados en un coqueto bar, al uruguayo residente en Argentina Berni Frau ("Mr. Gramo") que disfrutaba de un café junto a Manolo, su hermano residente en Toulose. Mientras conversábamos, escuché un saludo en "cordobés" a mi espalda: era Ricky Ferrero que llegaba con su esposa, desde Milán. Después del enorme abrazo por el reencuentro y las fotos de rigor, me dijo que pasara por su hotel pues me había llevado dos pares de medias de compresión SOX enviados por la firma fabricante, con mi nombre bordado. ¡Un fenómeno!

Decidimos además "sacarnos otro gusto": volar en parapente. Contratamos el vuelo para el jueves a las 8.30, para lo cual subimos hasta la estación Planpraz en el teleférico que está prácticamente enfrente al apartamento que alquilamos. Fueron 15 minutos de vuelo "como los pájaros", con imágenes de video y fotos que pudimos recoger durante una mañana espectacular, y que quedará en el mejor recuerdo.

Al retorno, fuimos con Pablo a retirar su kit de carrera, donde encontramos una enorme fila que le llevó 2 horas. En el camino, encontramos a Ricky Ferrero ("Sandman"), que ha corrido con éxito 3 de los 4 desiertos sobre 250 km., y le comentamos que íbamos a esperar la llegada de Ilych Irausquin, otro amigo venezolano, que había largado la TDS sobre 113 kmts con 7200 mts de desnivel positivo en la mañana del miércoles. "No se apuren, Ilych abandonó", nos dijo. Efectivamente lo encontramos en el camino, y nos comentó que había abandonado poco después de los 60 kmts., sufriendo mucho de dolores en las piernas, sumado a la humedad y el frío de la noche, con pendientes muy fuertes y peligrosas. Para qué negarlo, esos comentarios me hicieron dudar sobre mis posibilidades de completar mi carrera.

Retornamos al apartamento y decidimos comer allí, para evitar los cansancios en la tarde previa a la carrera. Preparamos todo para la "fiesta" y nos fuimos a dormir... o mejor, a intentar dormir. Es que la noche previa, es prácticamente imposible hacerlo, pues la mente "vuela" imaginando las peripecias que se vivirán durante la carrera y recordando a la familia y amigos que están pendientes de nuestras aventuras. Por qué no decirlo, me suena que es algo así como el "caprex" que sufrimos en nuestras épocas de estudiantes.

Las etapas italianas

A las 6.00 AM puse rumbo a la zona desde donde salieron los buses rumbo a Courmayeur (Italia), después de atravesar el largo túnel que cruza bajo la montaña. Llegamos tan temprano, que recién estaban terminando de armar algunas instalaciones para la largada. Algunos "personajes" como los de la foto, le daban un toque muy pintoresco a la espera. La enorme diversidad de países representados (73) entre los casi 2000 corredores, le daban un marco perfecto a la fiesta. Entre ellos, este uruguayo, ansioso, disparando fotos con la cámara, chequeando permanentemente el estado del "equipamiento", en particular de la cámara GoPro que llevaba en la cabeza.

Todo listo para largar. Después de escuchar un muy breve discurso y los himnos nacionales de los tres países por los que íbamos a correr, a las 9.15 AM salimos trotando entre las callecitas de Courmayeur. ¡Qué fiesta se vivía!

El primer tramo que nos esperaba -10.4 km- nos llevaba hasta Tête de la Tronche, a 2571 msnm, con un desnivel positivo de 1435 mts. Ese tramo se hizo duro por la pendiente de la montaña, y por la gran cantidad de competidores que hacía prácticamente imposible superar a alguien. Ello tiene un aspecto positivo: permite guardar energías para momentos más críticos. Llegué al PC (punto de control) en un tiempo de 2:43:27. Venía bien, ya que la estimación de tiempo para los más lentos, era de 3:34:00. ¡Qué dura resultó esa subida! Ya las piernas sufrían bastante.


Pese a la dureza del terreno, el panorama era espectacular. La larga fila de competidores parecía una enorme serpiente que se desplegaba sobre la montaña, zigzagueando en un recorrido multicolor.¿Esta es la Tête de la Tronche?, le pregunté a uno de los del PC, cuando llegué al punto más alto. "Sí, ahora viene un largo descenso", me dijo. Ocupaba la posición 1118 en ese momento.

Efectivamente, le siguió un descenso de 4,3 Km hasta Refuge Bertone (1992 msnm), con un descenso de casi 600 mts. Bajé a buen ritmo, lo que me permitió llegar en la posición 1095 con un tiempo de carrera de 3:25:17. Llevaba un margen razonable en relación con los tiempos estimados por la Organización, así que aproveché para ingerir algunos alimentos y reponer líquidos. ¡Vean esos maravillosos postres!

Salí bastante rápido de ese puesto, recordando los consejos de Pablo que siempre me repetía: "No te quedes en los puestos de avituallamiento, recuperate, reponé alimentos y líquidos rápido, y seguí camino". Seguía un tramo de 7.6 km hasta Refuge Bonatti, con subidas y bajadas pero en general manteniéndonos alrededor de los 2000 msnm. Esa parte de la geografía italiana, resultaba una maravilla para la vista, así que me deleité sacando fotos. Llegué al Refuge Bonatti -22.1 km de carrera- en un tiempo acumulado de 4 hs 50 min, en la posición 1223, con algo más de una hora de margen en relación con la estimación de los más lentos. "Venimos bien", me dije.

El recorrido siguió hasta Arnuva, después de 5.2 Km, con un descenso a 1800 msnm completando así los 27.3 kmts acumulados en un tiempo de 5:49:28 y ocupando la posición 1233. En este PC estaba el primer corte por tiempo (barrera horaria), donde llegué con 1 hora 10 minutos de margen.

De allí subimos al Grand Col Ferret, donde pasamos a Suiza. Nuevamente fue una subida muy dura, que me hizo sufrir bastante. Recordaba los entrenamientos en el Cerro Pan de Azúcar, y pensaba qué lejos estamos de las condiciones en las que se corre en estos lugares. Es inimaginable.

El recorrido fue de 4.6 Km completando así los 31.9 Km de carrera, llegando nuevamente a los 2525 msnm en la posición 1350, con un tiempo total de 7:34:05 y manteniendo un margen de algo más de una hora en relación con la estimación "más lenta" de la Organización.

Las etapas suizas

La belleza y prolijidad del entorno en territorio suizo, son realmente envidiables. A ello se suma la calidez del público, que se volcaba al costado del camino con sus carteles de apoyo, aplausos y gritos de aliento. A ello le agrego que cuando pasábamos por algunas zonas, prácticamente nos metíamos "dentro de las casas"... y allí estaban familias enteras ofreciendo agua, té caliente, algún jugo o bebida refrescante, más alguna cosita para picar. Impactante. Y cuando divisaban que era de Uruguay, exclamaban "¡Uruguay, viene de tan lejos!", con una mezcla de admiración e incredulidad. En una breve conversación que mantuve con una gente, les dije que me había llevado 26 horas el viaje en avión, y que estaba insumiendo 26 horas en la carrera... "¿Y dónde entrenan en su país, si no tienen montañas?", preguntaban. Lo mismo me pregunto yo.

Desde el Grand Col Ferret, siguieron dos tramos en bajada hasta La Peule y La Fouly (3.5 km y 6.2 km), donde llegué en buenas condiciones, ya con el sol bajando y con algo más de frío. Como se aprecia en la foto que sigue, la barrera horaria estaba fijada en las 20.00 horas, y llegué allí a las 18:30 en la posición 1367.

¡Qué lindo lugar! Allí invertí unos 20 minutos en reponer energías, comiendo algo pero fundamentalmente tomando dos platos de sopa calentita. Repuse líquidos y emprendí nuevamente el camino. Llegué al Km 50 (Praz de Fort) en un tiempo total de 11 horas, así que sentí que mi objetivo de llegar dentro del tiempo máximo previsto, estaba al alcance de la mano.

La escala siguiente fue en Champex-Lac, donde llegué prácticamente a la noche con 12 horas 12 minutos de carrera, a las 21:28. Llevaba 55.9 km, con un desnivel acumulado positivo de 3370 mts. Había hecho dos de las grandes subidas de la carrera, pero todavía me quedaban otras cuatro (tres de ellas, hasta alrededor de los 2000 msnm). Sentía bastante los cuádriceps en las bajadas, y los gemelos en la subidas. En varias ocasiones, tuve que detenerme en plena subida para recuperar un poco de aire. Recordaba permanentemente a mis seres queridos, que estarían siguiendo la carrera a través de la página web, y preguntándose cómo iría.

"Cuando sientas deseos de abandonar, recuerda los motivos por los que empezaste", reza esa célebre frase que tanto usamos quienes encaramos estas actividades. ¡Y vaya si tendré motivos! Entre otros, el apoyo a la Fundación Pérez Scremini en su lucha contra el cáncer infantil, con cuya remera corrí durante toda la carrera. Recordé bastante a nuestra "ahijada" en el Grupo D-Mentes, Florencia Machado, que nos dejó con apenas 29 años luego de una desigual pelea contra un tumor cerebral. Y sin dudas también a mi padre, recientemente fallecido, y también al querido Negro Pedro Rodríguez, otro de los que nos ´dejó muy joven, como consecuencia del cáncer. ¡Es hora de celebrar la vida!, pensaba en cada momento en que las fuerzas flaqueaban.

De Champex-Lac salí con alguna "dificultad técnica". Pensé en abrigarme con la campera para la noche, pero desistí pues entendí que podía aguantar un tramo más, para evitar sudar. Apenas pasé el control de salida -donde chequeaban el equipamiento obligatorio- veo que la gran mayoría ya salía con campera, así que decidí volver y abrigarme. Cuando entro y me saco la mochila, se me cae una caramañola y se parte... Por tanto, tuve que entrar nuevamente a cargar agua en la bolsa de hidratación de la mochila, que hasta ese momento llevaba vacía. Hice la fila correspondiente y cargué. Cuando me puse la campera, se me rompió un enganche del número identificatorio... fui hasta la zona de entrada y una asistente me colocó un alfiler.

Finalmente, con algo de atraso, salí rumbo a Bovine, ubicado a 9.1 km a 1970 msnm, con un desnivel positivo bastante duro de 700 mts., ya en la noche. Avanzamos ya un poco más separados, aunque siempre se tiene a varios corredores a la vista. ¿Qué es "Bovine"? Por lo que encontré, es una casa con animales bovinos (Angus), que hacían sonar sus campanas con el movimiento, ubicada a esa altura. Resultó muy interesante andar entre esos enormes animales, esquivándolos en la noche. Llegué en la posición 1233 con 15:01 horas de carrera, reflejando así la buena decisión de no descansar demasiado en los puestos de avituallamiento, ya que mantenía 1 hora 20 minutos de margen en relación con la estimación más lenta de la organización.

Sin descansar -ya que no había ninguna estructura que lo permitiera, sino solamente un PC-, continué hasta Trient a 1303 msnm. en una muy fuerte bajada, que hacía sufrir los cuádriceps y los dedos de los pies. Sin embargo, sentía que el calzado Asics Lahar 4 que estaba usando, se comportaba muy bien. Llegué a los 72.1 Km prácticamente a las 2:00 AM, ocupando la posición 1227, y tenía 1 hora 30 minutos de margen en relación con la barrera horaria. El plan de carrera se seguía cumpliendo.

De allí siguió una muy dura subida hasta Catogne, donde alcanzamos los 2034 msnm, en la frontera con Francia, momento en el que acumulamos un desnivel positivo de 5110 mts.

Las etapas francesas

La bajada a Vallorcine la hice acompañado por una pareja española, con quienes fui conversando sobre la carrera. En particular, un muy fuerte descenso hasta los 1270 msnm nos hizo sufrir bastante, pero el puesto de avituallamiento que allí estaba me permitió recuperar un poco de energías y descansar unos minutos. Completé los 80.3 Km de carrera en la posición 1146 -venía mejorando, soy "animal nocturno"- en un tiempo acumulado de 20 horas 08 minutos.

Ya el amanecer empezaba a hacerse notar. Enfrentamos un par de kilómetros por camino limpio y firme con una pendiente suave, donde subimos un desnivel de 200 mts. hasta el Col des Montets, para inmediatamente emprender la muy dura pendiente de La Tête aux Vents. Durísima, interminable, zigzagueando en subida entre piedras, avanzando a un ritmo muy lento, pude alcanzar la cima a 2127 msnm-donde acumulaba 86.3 Km- en la posición 1138 a las 8:21 AM, con un tiempo total de 23 hs 06 minutos.

El imponente Mont Blanc nos ofrecía una vista espectacular a esa hora de la mañana, iluminado por los rayos del sol. "Gracias a la vida, que me ha dado tanto... ", cantaba Violeta Parra. Quedaban 14 km de carrera, en descenso. En ese momento, me enteré que la hora de cierre había sido cambiada a las 12:20, es decir que disponíamos de un total de 27 horas. "Arrastrándome llego", pensé, así que me dediqué a disfrutar a pleno de la fría mañana, sin importarme la posición que ocupaba.

A los 6.9 km estaba La Flégére, un centro de esquí donde había un último control y puesto de avituallamiento. Me detuve muy brevemente, para salir rumbo a la llegada: Chamonix. Apenas salgo, uno de los bastones se me rompió... así que fue un motivo más para seguir lentamente. Esos últimos 7.8 Km en bajada en zig zag, fueron espectaculares. Incluso pasamos por dentro de un restaurante, en su terraza al aire libre, esquivando mesas de comensales que estaban desayunando. Imperdible. Llegamos al ingreso a Chamonix, paré y me saqué la campera, y preparé la bandera uruguaya para ingresar a trote a la zona de llegada.

Los momentos de gloria que se viven en esa larga zona vallada por donde se ingresa, son increíbles. El aplauso de la gente es permanente, con "bravos" y con el grito del nombre de los corredores y sus países por parte del locutor en la llegada, que quedarán en mi memoria por siempre. "Iorgue (pronunciación de Jorge) Xavier de'l Uruguay", decía, mientras cruzaba la meta con la bandera uruguaya desplegada. Sin dudas, fue un momento mágico, indescriptible. Apenas llegué, con lágrimas en los ojos, recibí el precioso chaleco de "finisher" y recuperé energías comiendo algunas cosas en la zona de llegada.


Mi llegada se verificó a las 11:09 AM, luego de 25 horas 54 minutos de carrera, ocupando la posición 1258 entre los 1320 que completaron los 101 kilómetros, con un desnivel acumulado positivo de 6109 metros. Además, lo hice bastante entero, sufriendo mucho de los cuádriceps en las bajadas y los gemelos en las subidas, perdiendo algunas uñas de los pies por las ampollas formadas debajo como consecuencia del roce, pero sin dificultades para trotar y caminar, ni lesiones musculares.

Después de la llamada a Uruguay para avisar que había llegado, me fui hasta el apto. a darme un buen baño y descansar un rato. Recibí la llamada de Pablo desde La Fouly, quien -después de preguntarme si había llegado-, me dijo que venía sufriendo mucho de los pies y que pensaba abandonar. Le sugerí que aguantara hasta Champex (esa parte de su recorrido era la misma que había hecho yo), y en todo caso que descansara allí, para recién ahí decidir si continuaba. Lo seguí durante buena parte de la madrugada a través de la web, ansioso pues sus tiempos no aparecían.

A primera hora del domingo, vi que seguía firme en carrera y calculé que estaría llegando a la meta alrededor de las 13.30, así que subí en el teleférico hasta Aiguille du Midi, a 3842 msnm, donde pude sacar un montón de fotos y apreciar imágenes impresionantes de la montaña. Bajé rápido -llegué al apto. a las 11.30- para ver que la hora prevista de llegada de Pablo era las 12.26. "El loco viene volando", dije. Y efectivamente era así. Me encontré con Berni Frau y su hermano muy cerca de la zona de llegada, para ver arribar a Pablo con la bandera uruguaya desplegada, a las 12.08, en un tiempo total de 43 horas 38 minutos. La "bestia" superó a 229 corredores en los últimos 14 kilómetros...


Tuve el privilegio de acompañarlo en estos últimos metros, registrando su llegada con la cámara GoPro y sacándole fotos. Nos dimos un fuerte abrazo y fuimos a reponer energías, tomando unas cervezas y comiendo mucho fiambre y queso.


Vean la cara de alegría de Berni, y la de Pablo. ¿Adrenalina? Y eso que no vieron fotos del estado de sus pies. No las incorporo, por cuestiones de buen gusto, que todavía trato de mantener. Es increíble todo lo que puede el cuerpo y la mente humana en situaciones críticas. "Tanto si piensas que no lo conseguirás, como si crees que sí, casi seguramente tendrás razón".

Lo hago breve. A la tardecita, fuimos hasta la plaza de la ciudad donde se hizo la cena de clausura. Vino, cerveza, refrescos, agua, paella, tortilla, brownies... en fin. Y buena música.

El lunes a las 13.15 iniciamos el retorno en tren hasta Lyon, para tomar el vuelo a París y de allí a Buenos Aires (Ezeiza) donde bajamos a las 7:30 de la mañana. Cruzamos en Buquebús, para llegar a Montevideo luego de 30 horas de viaje, con Pablo sin poder calzarse usando sus Croc's por las heridas en los pies y la hinchazón. Pero con la enorme satisfacción del deber cumplido y trazando nuevos objetivos.


Aquí tienen el gráfico de mi carrera:

De los 1909 corredores que largaron la CCC, llegamos 1320 (un 69.15%). Sí, hubo 589 abandonos, lo que testimonia la dureza de la prueba. En mi categoría (V2H) hubo 251 participantes y ocupé la posición 149. Por tanto, si bien marqué un tiempo mayor al que suponía (proyectaba entre 23 y 24 horas), me siento plenamente satisfecho, pues el objetivo principal -llegar- se cumplió. "Fly, fly, Dragonfly", diría Fernanda de Oliveira.

Con el "hermano de la vida", Pablo, sin dudas nos esperan nuevos desafíos. Nos vemos, en la ruta.

5 comentarios:

No hiedas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Muchas felicitaciones! Que ejemplo para todos aquellos que disfrutamos de estas aventuras, nos deleitamos muchisimo. Gracias por compartir tus hermosas experiencias con todos nosotros,Richard y Gabriela de Corredores de Piriapoliss

Jorge Xavier dijo...

Gracias a ustedes, Richard y Gabriela. Es bueno sentir que otros comparten estas locuras.

Anónimo dijo...

Dragonfly!! Que orgullo conocerte , haber compartido ruta contigo y contarte dentro de los D-mentes de mis amigos!!! Maravillada por la hazaña!!!!! Felicitaciones!!! Que esto se disfruta hasta el ultimo día!!! Beso grande!!!!

David dijo...

Sin dudas una gran experiencia junto a un gran amigo!!! Abrazo y POR MAS!!!!