lunes, 29 de junio de 2015

CAMPEONATO CROSS PARQUES 2015 - LECOCQ Y P. ESPINILLO

El domingo 7 de junio pasado disputamos la primera fecha del Campeonato Cross Parques organizado por Cantero Entrenamientos- Mauricio Ramírez, en el Parque Lecocq sobre una distancia de 8.2 Km. Hacía una escasa semana que habíamos corrido los 50 Km de Indómit Race junto a Pablo Lapaz y Andrés Silva, así que fue encarada como una actividad regenerativa, buscando retomar las actividades físicas después de una semana de recuperación. El día se presentó precioso, con una temperatura algo elevada para la época del año, que se hizo sentir durante la jornada.

Corresponde felicitar y apoyar este tipo de iniciativas desarrollada por Mauricio Ramírez, mi entrenador, ya que nos permite conocer algunos lugares espectaculares para la práctica deportiva, en un entorno natural y disfrutando de lo que tanto nos gusta. En este sentido, es todo un "visionario" con su propuesta de "cross parques", que continuará en el Parque de la Hispanidad (Durazno) de donde es originario Mauricio, y finalizará en el Parque Vaz Ferreira, donde habitualmente voy a entrenar los fines de semana.

Poder correr en un entorno como el del Parque Lecocq es un verdadero privilegio, con animales sueltos que le dan un toque muy pintoresco. Fabián Laureiro -Revista y programa de televisión "Runfit"- me pidió que grabara imágenes con su cámara GoPro, así que además de correr, hice de cronista de la carrera en el propio terreno. Eso me lelvó a tratar de captar imágenes con una "lógica" de televisión, así que me detuve en algunas oportunidades para registrar lugares muy pintorescos, y además reflejar el esfuerzo de los corredores. Por tanto, el recorrido total me insumió algo más de 46 minutos para la distancia de 8.2 Km.

El pasado sábado fue "día de entrenamiento" en el Cerro de Montevideo a partir de las 8:00 AM, donde dimos 8 vueltas al circuito por las laderas, totalizando 19.5 km, también junto a Pablo. Mientras muchos se mantenían en su "zona de confort", nosotros estábamos arrancando el entrenamiento con los primeros rayos del sol. Las primeras 6 vueltas las hicimos a un ritmo bastante bueno, bajando en 15 minutos el tiempo insumido (1h 50m), en comparación con las 6 vueltas que dimos el domingo anterior (2h 05m). Fui "remolcado" en las subidas, con Pablo "tironeándome" con una cuerda enganchada en mi mochila al frente, para entrenar el funcionamiento en equipo pensando en la Transalpine Run que correremos a fines de agosto.

Así que ayer domingo, en ocasión de la 2a fecha del Campeonato de Cross Parques en Punta Espinillo, fue el 2° día de actividad fuerte. En esa ocasión, el día amenazaba con lluvia (cayeron algunos chubascos en la noche del sábado) pero finalmente se aguantó bastante, permitiéndonos incluso participar de los sorteos del final y de la entrega de premios.

Los "sureños" presentes aparecemos en la foto (Romy, Anifrind y Julio). Cuando ya estábamos por largar, apareció el Pato de María, eso sí, vestido como "civil", pese a que vive en la zona. Fue a sacar fotos. Largamos poco después de 10:30, para enfrentar un terreno lleno de arena bastante suelta, con permanentes subidas y bajadas por zonas de piedras, pasto y ramas. Fueron casi 4 kilómetros de arena, que se hicieron sentir en las piernas.
El "Pana" y Nacho Puig -compañeros de entrenamiento- dieron la tónica antes de la largada, intentando aparecer en la crónica de la carrera. Esto de sentirme un "papparazzi"... Ahí está; misión cumplida.


Pese a que sentí el rigor del entrenamiento del día previo, pude cumplir el recorrido total de 7.75 Km que me marcó el GPS en un tiempo neto total de 46m 02s, algo más de lo esperado pero lógico considerando la carga que traigo y las características del terreno en el cual corrimos.

El próximo domingo es día de medias maratones: se corre una rústica en Puntas de Valdez, y otra en Progreso. Veremos en cuál de las dos participo, pues debo seguir sumando entrenamientos exigentes para los casi 300 kilómetros en 8 etapas que me esperan a fines de agosto.
No hay dudas de que puedo considerarme afortunado por las oportunidades que me brinda este deporte, tanto en relación con los lugares que disfruto como por las amistades que se generan. Nos vemos, en la ruta.

martes, 16 de junio de 2015

ULTRA TRAIL DE MONTAÑA - KILIAN JORNET

Nadie nos dijo que fuéramos.
Nadie nos dijo que lo intentáramos.
Nadie nos dijo que sería fácil.
Alguien dijo que somos nuestros sueños, que si no soñamos, estamos muertos.
Nuestros pasos siguen el instinto que nos lleva a lo desconocido.
No miramos los obstáculos que hemos superado, sino aquellos que vamos a superar.
No se trata de ser los más rápidos, los más fuertes o los más grandes…se trata de ser nosotros mismos.
No somos, ni corredores, ni alpinistas ni esquiadores, ni siquiera deportistas…somos personas.
No estamos seguros de conseguirlo, pero estamos convencidos de conquistar la felicidad.
¿Qué buscamos? ¿Quizás vivir?







 

sábado, 13 de junio de 2015

GORE TEX TRANSALPINE RUN - 29.08 a 05.09.15


Trailer de la carrera que correré junto a Pablo Lapaz conformando el equipo "Charrúas", 270 km en 8 etapas, 4 países (Alemania, Austria, Suiza, Italia), 16.300 metros de desnivel acumulado positivo, más de 600 participantes de 30 países. Un sueño, un compromiso, una enorme motivación.

viernes, 5 de junio de 2015

INDOMIT SÃO PAULO ULTRA-TRAIL SUPERA EXPECTATIVAS


Así se titula una breve crónica de esta carrera publicada en la página oficial de la organización (www.bombinhasrunners.com.br), y en lo personal realmente fue así. El año pasado se corrió la primera edición de esta etapa en San Pablo de la serie de carreras Indómit –en esa ocasión, en Campos do Jordäo- y dada su cercanía de fechas con la Half Mision en Serra Fina, decidí dejarla para este año, como parte del entrenamiento exigente para la Gore-Tex Transalpine Run.
La sede fue en la paulista São Bento do Sapucaí, muy cerca del sur del Estado de Minas Gerais, y por tanto tiene todo el encanto de las pequeñas ciudades “mineiras”, acogedora y hospitalaria, con construcciones centenarias y varias iglesias, rodeada por preciosos paisajes coronados por la imponente “Pedra do Baú”. Más que una ciudad o un pueblo, está reconocida como “estancia climática” desde el año 1967 (estaría bueno saber de qué se trata esa denominación…), y es el municipio más antiguo de la Serra da Mantiqueira con el 100% de su área definido de “preservación ambiental”. Por todo lado, se respira y vive la aventura, y se cuida y respeta el medio ambiente.
Se corrió en tres distancias -12, 21 y 50 Km- con casi 300 atletas en su gran mayoría de Brasil, pero también con un toque “internacional” dado por un mexicano y los tres uruguayos que nos hicimos presentes (Pablo Lapaz y yo en los 50 Km, y Andrés Silva en los 21 Km ya que a última hora se cambió a esta distancia como consecuencia de una lesión, lo que nos llevó a bautizarlo “Rengo”). En la distancia de 50 Km había 59 corredores registrados, según pudimos ver en el listado al momento de retiro del kit, pero considerando la cantidad que completó el recorrido, tengo dudas de que efectivamente haya sido así.

Viajamos el viernes 29, para llegar a destino alrededor de las 16.00 horas. La “legión de indomables” –como denomina la Organización a los corredores- copamos la pequeña ciudad, viéndose un movimiento inusual para esta época del año según nos comentaron en los lugares a los que concurrimos. Fuimos a la “Pousada do Quilombo Resort” para retirar el kit y participar de la charla técnica realizada a las 19.30 horas, con las últimas informaciones de la prueba. Nos esperaban 50 Km muy duros y técnicos, con un desnivel acumulado positivo de 3410 metros (bastante, para la distancia total), llegando en un par de oportunidades a 1700 msnm, con previsiones de tiempo bueno y una temperatura algo más alta de lo habitual.
La “cena de pastas” (jantar de massas, para ponernos a tono con el idioma) la disfrutamos en el restaurante “Gräo do Galo”, para posteriormente volver a terminar de preparar el equipo. Con muy buena onda, la familia de Chalés da Estalagem –donde nos alojamos- nos preparó el desayuno del sábado a partir de las 6.00, lo que nos solucionó este aspecto. Poco después de las 7.00 fuimos hasta la plaza del pueblo, donde se hacía la largada. La mañana se presentaba algo fría, ideal para correr en la montaña. Nos sacamos varias fotos, y resultó simpático que muchos quisieran registrar nuestra presencia con la bandera uruguaya. Está bueno esto de sentirse "una estrella" por un ratito...

Exactamente a las 8:00 se dio la orden de largada, para tomar rumbo a la calle que lleva a la Pousada do Quilombo (llamada así, pues está en un barrio formado por comunidades de esclavos fugitivos que conformaban su propia villa aislada – el Quilombo- buscando preservar su identidad y libertad). De allí seguimos rumbo al Barrio Paiol Grande por la misma carretera asfaltada pero siempre con una subida pronunciada. Pablo salió como una exhalación, así que lo perdí enseguida. Andrés salió un poquito más atrás, pero alrededor del Km 2 ya lo tenía a mi lado, mientras trotábamos por los suburbios del poblado. La Serra da Mantiqueira se mostraba imponente, con un color verde oscuro característico de esta zona, invitando a disfrutarla en pleno contacto con la naturaleza.
 
En el Km 5 –donde estaba el primer puesto de hidratación-, quienes participaban en la distancia de 12 Km giraban a la izquierda, en tanto los demás continuamos nuestro camino. A esa altura, creo que Andrés se había quedado un poquito atrás. Seguimos subiendo por senderos de tierra bastante húmedos, para alcanzar a los 10 Km unos 1600 msnm, donde encontramos el 2° puesto de hidratación y bebida isotónica. En este punto, se separaban los corredores de 21 Km en tanto los de 50 Km tomamos a la derecha por una zona de bosques, con senderos que continuaban en franca subida y mucha vegetación, al costado de bananeros y maizales, invitando al más puro disfrute.
A los 13 Km nuevamente había un puesto de hidratación, en tanto a los 15 km alcanzamos el punto más alto de la carrera –1700 msnm-, donde aproveché para tomar imágenes del espectacular paisaje. Quienes avanzábamos a esa altura, éramos poquitos así que las conversaciones esporádicas se escuchaban desde lejos, en simultáneo con los "sonidos" del cuerpo agitado y la respiración profunda. El camino tupido nos llevó a sucesivas bajadas y subidas, moviéndonos siempre entre los 1500 y los 1700 msnm, para llegar ya en una fuerte bajada al Km 19.5 donde encontramos un nuevo puesto de hidratación.
Tomamos a la izquierda por una carretera de tierra con subidas y bajadas alrededor de los 1100 msnm. Allí encontré a unos caminantes que disfrutaban de este recorrido y les saqué una foto. Me llevé un paquete de semillas de soja, que fui comiendo durante el camino. Ya el calor era importante, pues estábamos –si mal no recuerdo- en las 11:20 AM. En el Km 25 –nuevo puesto de hidratación- pude disfrutar de unos buenos vasos de Coca Cola e ingerir algunas frutas, que me permitieron recuperarme.


Casi enseguida llegó una brasileña a quien había superado en la subida –Alice- y posteriormente Ricardo -otro brasileño- que venía “fundido”, con sueño y muy cansado, quien nos dijo que tenía intenciones de abandonar allí. “La Coca Cola arregla todo”, le dije, en tanto Alice lo convencía de que siguiera con nosotros. Unos minutos después, salimos para encarar el siguiente tramo tirando juntos.
 

Nos esperaba un largo trecho por camino de tierra en general en subida, para alcanzar los 1650 msnm. Los casi 15 kilómetros que avanzamos en grupo, nos permitieron conversar bastante sobre nuestras carreras y desafíos. Por ejemplo, Alice tiene un precioso recuerdo de su participación hace unos años en la Maratón de Punta del Este, ya que marcó su mejor tiempo (3hs 30m), e hizo podio. Según comentó, sufrió mucho el tramo entre el Km 10 y el 20 –la larga subida y trayecto técnico entre los 1500 y 1700 msnm-, que en lo personal me encantaron. Ricardo “revivió” gracias a la breve parada en el puesto de hidratación, y estuvimos comentando sobre la solidaridad y las amistades que se generan en esta disciplina, que lleva a que todos se ayuden mutuamente, algo poco frecuente en las carreras de calle, en particular en condiciones más competitivas donde muchos corren con “el cuchillo entre los dientes”.

En bajadas y planos, manteníamos un trote suave en tanto caminábamos en las subidas, con el convencimiento de que llegábamos con algo de margen al corte de tiempo de los 40 Km. Los puestos de hidratación ubicados cada 4 o 5 km, nos permitían reponer agua y bebida isotónica. Eso sí, casi nadie en los puestos tenía claro en qué kilómetro íbamos (nos daban versiones diferentes en cada uno), en tanto el GPS de Alice estaba con alerta de baterías bajas, y el de Ricardo marcaba casi un kilómetro más que el mío. En ese largo trayecto por camino de tierra, salimos del Estado de San Pablo, pasamos al de Minas Gerais y volvimos a San Pablo, sin darnos cuenta.

Ya cerca del punto de corte en el Km 40, Ricardo se fue adelante y lo perdí de vista (y pensar que estaba “fundido” unos kilómetros antes…), en otra señal de las continuas “muertes y renacimientos” del ultra-trail de montaña, en tanto Alice también pero la mantenía a la vista y cada tanto me gritaba preguntando si venía. Pese a que la tendencia general era la bajada, me esperaban aún algunas subidas fuertes, que me hacían aproximar a Alice, pero en cuanto tomábamos la bajada por un largo sendero absolutamente lleno de pasto, con trillos de tierra y canaletas que no se veían, la volvía a perder. Finalmente, alcancé el último punto de hidratación, en el Km 45 para salir a un camino de tierra y encarar rumbo a la Pousada do Quilombo, nuevamente en subida. Ya llegando, se escuchaba la transmisión de un relator en la meta, al mejor estilo de quienes transmiten fútbol… Saqué la bandera uruguaya e ingresé al camino de acceso a la Pousada, pero nos hicieron tomar a la derecha por un caminito de tierra, dar una larga vuelta, subir nuevamente hasta los 1000 msnm y terminar en el helipuerto. Cuando me aproximaba, el relator hacía referencia a “Shorshe Shavier” (la pronunciación en portugués…), “de Montevidéu, toda a experiencia, toda a capacidade… parabéééééééééns”. Allí estaban Andrés y Pablo, que filmaron mi llegada para el mejor de los recuerdos, en un tiempo algo mejor de lo esperado y por tanto plenamente satisfecho. Recibí una preciosa medalla y la camiseta de “finisher”.

Después de recuperar el aire, ingerir líquidos y algo sólido –en particular, mucha fruta-, nos fuimos a nuestro alojamiento, para participar en la noche de la fiesta de entrega de premios. Además de la medalla de finisher, recibimos una preciosa remera recordatoria y un brindis ofrecido por Vinícola Aurora, frutas y servicio de masajistas para ayudar en la recuperación. Pablo puede contar alguna anécdota, ya que hizo uso del servicio.
 
Apenas me repuse, llamé a Adriana y a mis hijos para comentarles sobre el resultado. "Muy bien, satisfecho, algo mejor de lo esperado", fue mi respuesta ante la pregunta "¿Cómo te fue?". Además de cumplir el objetivo, quedé físicamente entero, aspecto muy importante pensando en los desafíos que vienen.

En la distancia de 12 Km –en la que participaron 118 corredores- el ganador fue el locatario Luiz Caetano (1h 04:45). Con 1400 metros de desnivel acumulado positivo, los 21 km también resultaron muy exigentes para los 112 atletas de la distancia (74 hombres y 38 mujeres). El ganador fue el también locatario Fabricio Barbosa quien completó el recorrido en 2:07:56, y entre las mujeres llegó primera a la meta, Francine Pires (Leme, SP), en 3:10:08. El "Rengo" Andrés Silva llegó a la meta en 3:56:24 (promedio: 11m 15s/km).

En la distancia mayor, 35 corredores completamos el muy exigente recorrido dentro de los límites de tiempo definidos (7hs 30 min para cruzar el corte de 40 Km, y 10 horas para los 50 km). No tenemos información de la cantidad de corredores que no llegaron al punto de corte por tiempo. 

Masculino
1 – Geison Ignacio – 5h29’14″
2 – Robson Vigilato – 5h21’11″
3 – Celio da Rosa – 5h39’02″
4 – Moisés Carmona Torres – 6h29’49″
5 – Giorgio Rabolini – 6h58’46″

Femenino
1 - Naoko Sakagawa – 7h17’14″
2 – Vera Saporito – 8h00’06″
3 - Camila Rodrigues Da Cunha – 8h15’14″
4 - Christine Alencar – 8h31’07″
5 - Luciana De Aragão – 9h04’31″

¡En la categoría Caballeros 40 – 49, el "Carambolas" Pablo Lapaz fue el primero! Y con luz, ya que llegó en 7:26:52, en tanto el 2° lo hizo en 7:48:47. En mi caso, crucé el punto de corte del Km 40 en 7hs 10min –margen de 20 minutos- y alcancé la meta en 9:22:21, con un promedio de 11m 15s/km ¡exactamente el mismo promedio del “Rengo” Silva!. En la entrega de premios, Pablo se lució con la bandera uruguaya en lo más alto del podio. Lo de “Carambolas” es en referencia a esa fruta tropical algo exótica para nosotros con forma de estrella, de sabor agridulce, llena de potasio, que a Pablo le encantó al extremo que  devoró todo lo que pudo, e incluso compró un par para disfrutar el domingo. Y a mí me bautizaron “Säo Jorge” pues el domingo ingresamos a algunas iglesias y veíamos imágenes religiosas, lo que llevó a que mis compañeros dijeran que era un llamado dirigido a mí…

Muchos de los corredores comentaban sobre la dureza de la prueba y su alta exigencia técnica, considerándola una de las más duras de Brasil. “Prueba muy bien organizada, con un recorrido exigente, con staff y puntos de hidratación y alimentación bien localizados, en un lugar excelente y con un tratamiento a los atletas de primera calidad”.
El domingo llovió durante casi todo el día, así que prácticamente nos dedicamos a descansar, recorrimos algunos lugares de la ciudad y almorzamos un “espeto corrido” como para recuperar energías. Mi carrera de 42 kilómetros o más N° 40, me permitió completar casi 5900 kilómetros en competencias a lo largo de los casi 9 años que me largué a correr. Resultó una excelente experiencia, llena de aprendizajes que me permitió seguir sumando kilómetros a un ritmo exigente, preparando la Transalpine Run.

Tuve en lo personal el honor y privilegio de haber podido compartir nuevamente un desafío en la montaña, junto a hermanos que la vida me regala en cada oportunidad, y además de haber compartido con Ricardo y Alice -en un esfuerzo conjunto haciendo trabajo de equipo- esos 15 duros kilómetros, quizás en el momento más complicado de la prueba. La montaña pone todo en su lugar, y el esfuerzo compartido para enfrentar las dificultades, hermana a quienes no se conocen. ¿Puede haber mayor recompensa?

Nos vemos, en la ruta.

miércoles, 27 de mayo de 2015

"En busca de milagro" - Una historia que merece ser conocida y apoyada


HOY ES EL DÍA DE PRESENTAR A QUIENES NO LA CONOCEN LA HISTORIA DE JOSÉ...es una historia que se está escribiendo y que en estos días se juega uno de sus partidos más importantes.
ESTE ES JOSÉ, ESTA ES SU HISTORIA:

"Mi nombre es José, tengo 33 años, y una familia hermosa. Antes de que mi mundo diera un giro de 180°, trabajaba como enfermero en varios lugares, tenia un hijo de 9 años llamado Santiago y mi esposa Viviana estaba embarazada de nuestro segundo bebe.
Todo arranco el 18 de octubre del 2012 mientras me bañaba y sentí un bulto extraño. Fui a consultar al médico. Me examinó una doctora y me dijo que era una infección común y corriente ya que no tenía ningún otro síntoma. Me mandó amoxidal y a mi casa.
Pasaron 10 días más o menos, yo no estaba seguro con el diagnostico, tenia muchas dudas, lo cual me llevo a ir a la emergencia. Al verme la doctora de guardia, me da pase urgente al urólogo quien luego de examinarme me manda una ecografía urgente. Apenas leí los resultados me di cuenta que no era algo bueno, por lo que decidí ir hasta mi casa armar el bolso y volver con todo pronto al urólogo; sabía que cuando leyera los estudios me iba a dejar internado.
Así fue sucediendo todo, el 1ero de noviembre el urólogo me diagnostica un carcinoma de testículo y comienza todo el papeleo para mi internación. Me pide realizar una tomografía la cual arroja: tumor primario alojado en el testículo derecho, se veía también un tumor atrás del riñón y un pequeño nódulo en el pulmón derecho. Ese día, me dijeron que tenía 3 meses de vida, que mis posibilidades eran muy pocas.
El 3 de noviembre y luego de hablar sobre si quería preservar mi fertilidad, las consecuencias de la intervención, etc, me realizan una orquiectomía (extirpan totalmente el testículo derecho) y realizan una anatomía patológica para conocer mas sobre el tumor que habían sacado. Por suerte en esa oportunidad estuve solo 1 día internado y a las 12 de la noche me estaba yendo para mi casa.
A comienzos de diciembre, de lunes a viernes y durante 4 meses empecé con los ciclos de quimio más agresivos que se puedan imaginar. A medida que iban pasando los meses los efectos secundarios de la quimio se hacían más y más presentes en mi cuerpo, al punto de que tuve que abandonarla varias veces. Me bajaban muchísimo las plaquetas, por lo cual comienzan a inyectarme antes de cada quimio neupogen, tenia muchos vómitos y estaba muy débil.
El último ciclo de quimio coincidió casi con el nacimiento de mi segundo hijo Tomás. Vivi tenía la cesárea programada para el día 11 de marzo y como yo sabia que no iba a estar preparado físicamente, abandone la quimio unos días antes así recuperaba fuerzas para poder entrar al parto. El 10 de marzo fue uno de los peores días de mi vida. Era un domingo y el día estaba hermoso, todo lo contrario a como me sentía yo, en cama, con nauseas, la presión arterial baja, deshidratado, con vómitos y un malestar terrible. Recuperé todas las fuerzas que pude para llegar al lunes lo mas entero posible, era un momento que no me quería perder por nada del mundo.
Recuerdo que cuando los médicos me vieron no me querían dejar entrar al block porque mi estado era calamitoso. Por suerte pude estar a su derecha, sentado en una silla acompañando a Vivi y viendo nacer a Tomás.
A los pocos días me realizan un tomografía junto con los marcadores tumorales en sangre, los cuales arrojan que uno de ellos estaba sumamente alterado por lo tanto no me daban el ok para operarme y poder sacar el tumor que estaba detrás del riñón.
En ese momento opte por cambiar de oncólogo, probar otra opinión a todo lo que estaba sucediendo ya que sentía que se me estaba escondiendo información.
En ese entonces ya corría el mes de mayo y el nuevo medico decide aplicar otra línea de quimio, igual de agresiva que la anterior, con la diferencia que esta vez me colocaron un port a cath para preservar mis venas.
La quimio fue tan fuerte y riesgosa que ese mismo lunes tuve que quedar internado. Días mas tarde, volvieron todos los efectos secundarios que ya conocía pero con mas fuerza, tanto así que cuando fui al medico me dejaron internado un par de días por miedo a que el port a cath estuviera infectado. Tras recibir 40 inyecciones de neupogen para levantar las defensas y después de darme el alta me realizaron nuevamente estudios que reflejaron que la quimio no estaba dando el resultado esperado; seguían saliendo muy alterados los marcadores tumorales.
Es en ese momento es que mi medico decide consultar con colegas en el exterior para tener otra opinión sobre si operar o no y sobre los tratamientos que se me estaban suministrando. Acordamos a los días comenzar con otra quimio más agresiva, suministrada por el FNR (Fondo Nacional de Recursos); mientras el doctor esperaba la respuesta sobre la operación.
En diciembre llega la respuesta del exterior en donde decía que lo mejor en este momento era realizarme la intervención. Los riesgos eran muy altos: desde la muerte, perder el riñón, colostomía, nefrectomía. Pero el que no arriesga no gana, así que después de toda la preparación pre-operatoria en donde necesitaba conseguir 30 donantes de sangre, por la cantidad de sangre que iba a perder, entré al quirófano nuevamente el 11 de enero de 2014.
Cuando volví a abrir los ojos estaba en CTI, donde solo pase 2 días. Me dijeron que la cicatriz era de 40cms (desde el mediastino hasta la pelvis), que la intervención había durado 5 hs y que habían sacado el tumor más 20 ganglios. Pasé mas o menos 15 días internado, hasta que el drenaje plural dejo de drenar.
El 25 de enero me dieron el alta y lo primero que vi, al llegar a mi casa, fue a mi hijito gatear, ahí es cuando te das cuenta que todo vale la pena.
Los primeros dos controles luego de la intervención salieron normales, casi excelentes para toda mi historia clínica, el tercero salio muy elevado por lo que me mandan de manera urgente a hacerme una tomografía. En mi sociedad la fecha era como para dentro de 1 mes, así que como la ansiedad me pudo, decidí moverme por el lado de salud publica y conseguí hacérmela antes. Los resultados dieron que otra vez había un tumor de 14mm atrás del riñón. Como el tumor volvió a crecer en el mismo lugar y en tan poco tiempo, me piden que me realice un PET de urgencia también.
El 13 de mayo me realizan el PET - SCAN y a los días me entregan el resultado. No fue realmente lo que esperaba ver y me sentí muy acorralado. Lo único que quería era estar solo y llorar. Nada más.
Hoy enfrento una situación única, estoy buscando la vuelta para solucionar las cosas. El PET decía que tenía tumoración extremadamente agresiva en la zona suprarrenal de un diámetro de 45 mm (creció de cero a 45 mm en un mes), un tumor en el pulmón sin actividad y varios ganglios comprometidos.
Hoy en día junto a los médicos estamos decidiendo que es lo mejor para mi vida, que es lo que va a dar mejores resultados. Mientras mi cuerpo médico en Montevideo analiza en ateneos médicos si lo mejor es intervenir, yo por mi parte comencé a enviar mi historia clínica a otras partes del mundo, para tener otras opiniones y abrir aun más el campo de juego.

Fue por noviembre del 2012 cuando decidí entrar a Internet y comenzar a buscar a las personas que me podrían llegar a entender, lo que yo llamo “mi raza”. Alguien con el que puedas hablar de igual a igual acerca de temas que muchas personas escapan o por suerte no tienen que vivirlos tan de cerca. Fue así que llegue a Uruguay por LIVESTRONG. Les escribí un mensaje y a los días me llego un mensaje cargado de esperanza y contención.
El primer día que los conocí fue a través de una de las reuniones, recuerdo que había muchas personas pasando por lo mismo que yo, no me sentí tan solo y si mucho mas tranquilo.
A medida que fue pasando el tiempo fui conociendo más historias, más personas, más luchas, el abanico se iba abriendo y la fuerza en conjunto te impulsa a seguir luchando. Me cruce con muchas personas que la vida fue poniendo en mi camino por mi trabajo, pero que no tenia ni idea que después de tantos años iba a volver a ver y sentir su contención. Conocés otro mundo, que para muchos es sumamente desconocido, pero cuando el cáncer toca a tu puerta, agradecés tener ese mundo cerca.
También conocí al grupo de corredores que algunos ni siquiera tienen que ver con el cáncer, pero prestan su espalda para correr por vos kilómetros y kilómetros y así hacerte llegar esa energía. Esa es la fuerza que también te impulsa a seguir.
La contención que se recibe de uno a otro es impagable.
No puedo pensar en todas las personas que tengo que agradecer, de a uno cada vez los voy encontrando y les doy un abrazo fuerte. Gracias a todos por seguir colaborando con mi tratamiento."

JOSÉ NECESITA DE VOS - No hay suma pequeña! acercate a colaborar. CUENTA ABITAB Nº 42458 "En busca de Milagro"

domingo, 24 de mayo de 2015

100 AÑOS LIVERPOOL F.C. - CAMPEONATO AAU 2015

 En la mañana de hoy corrimos una nueva etapa del Campeonato de la Agrupación de Atletas del Uruguay, con motivo de los 100 años de Liverpool F.C. Después de la lluvia de ayer, la temperatura estaba bastante más agradable para correr, con un entorno espectacular como el que nos ofrece Belvedere, Paso Molino y el Prado, donde en algunas ocasiones entreno. Dado que la carrera largaba a las 11.00 desde la sede de Liverpool, en la calle Agraciada, pude disfrutar de aproximadamente una hora de la transmisión de la carrera de F1 en Montecarlo, mientras saboreaba unos mates. Me fui caminando, para llegar poco después de las 10.00 y encontrar a un montón de amigos, con quienes estuvimos comentando sobre el próximo desafío -Indómit Race-, en tanto Milton Rodríguez Ponmerenck me preguntaba por la Half Mision de Serra Fina (Passa Quatro, Minas Gerais), a donde va a correr los 80 Km.
 Aunque se trate de tres reconocidos "bolsos", aquí aparecen grandes amigos y compañeros de aventuras (Nacho Puig, Gustavo Piacenza y Julio Sosa).

Dado que fue mi 6° día consecutivo de actividad física (por 2a vez pude mantener un entrenamiento constante y variado desde el pasado martes), comprendiendo la jornada de ayer sábado en las laderas del Cerro de Montevideo, tenía dudas sobre mi estado físico y como me sentiría. De cualquier manera, sentía alguna muy leve sensación de cansancio en las piernas, pero que no me complicaba en lo más mínimo. Así que -considerando que la distancia era un poco más corta de lo habitual y por una zona que conozco bastante- decidí salir a un ritmo fuerte, pensando en sostener el esfuerzo en la zona más complicada, como es la larga subida alrededor del Hotel del Prado hasta el Club Stockolmo.
 Pude arrancar a buena velocidad, completando el primer kilómetro -ya al costado del arroyo- en 4:27. Giramos a la derecha para encarar la subida que cruza frente al estadio de Bella Vista (Nasazzi) y tomar Lucas Obes a la izquierda. Nuevamente nos esperaba la larga subida hasta Buschental, donde giramos a la izquierda. El 2do kilómetro me llevó 4:46 y podía sostener el paso. Corrimos hasta la rambla del arroyo, donde giramos en U y volvimos nuevamente a Lucas Obes, para doblar a la izquierda y avanzar hasta 19 de Abril. Me sentía bien, así que completé el 3er. kilómetro de carrera en 4:40. Por 19 de Abril avanzamos hasta el cruce con la calle que sale al costado del Jardín Botánico y cruza frente al Parque Saroldi, y enseguida alcanzamos los 4 Km, momento en que llevaba un tiempo acumulado de 18:37. "Venimos muy fuerte, mejor de lo esperado", le dije a José Fernández Días y Nelly Niebla, con quienes corría casi desde el arranque. A ese ritmo, pensé, completaré la carrera en menos de 40 minutos, cuando mi idea inicial era tratar de hacerla en no más de 44 minutos.
Siguió la subida al costado del Hotel del Prado, donde bajé el ritmo pero pude sostener el paso. Completé el Km 5 en 5:42. Giramos en U cuando llegamos a Cno. Castro y emprendimos la bajada rumbo nuevamente a la rambla del arroyo. Doblamos a la derecha para correr hasta la calle que sale a Teletón, donde volvimos a girar para retornar hasta el cruce del puente casi llegando a Radiopatrulla. De ahí, ya encaramos el camino rumbo a Avda. Agraciada, para subir al viaducto y encarar el tramo final.

¡Qué dura me resultó esa subidita interminable! Pero pude mantener el ritmo y encarar los metros finales hasta la meta, que alcancé en 39m 50s netos para los 8,16 Km que me marcó el GPS (4:53/km).
El resultado final me dejó muy satisfecho, ya que hacía bastante tiempo que no podía correr a un promedio inferior a los 5m/km. Con seguridad, es la sumatoria de los entrenamientos, el clima y el recorrido.

En la semana, me espera el "tapering", período de reducción de los entrenamientos para encarar el gran desafío de los 50 Km de Indómit Race el próximo sábado en Säo Bento do Sapucaí. Nos vemos, en la ruta.


lunes, 18 de mayo de 2015

Agrupación de Atletas del Uruguay - Campeonato 10 Km Cerro de Montevideo

Domingo 17 de mayo de 2015, en el Cerro de Montevideo, se corrió una nueva etapa del Campeonato de 10 Km de la Agrupación de Atletas del Uruguay con la organización de ALCO (Asociación de Lucha contra la Obesidad). Es de los mejores circuitos del campeonato, exigente, duro, con el "temible" tramo de subida y bajada por la calle Viacaba con una extensión de 1 km aproximadamente.

En lo personal, fue mi 6° día consecutivo de entrenamiento -pude organizar mis actividades y no parar- así que lo tomé con calma, buscando seguir sumando kilómetros para los desafíos duros que me esperan. Es más, el sábado a la mañana estuvimos precisamente allí, entrenando junto a Pablo Lapaz durante 1 h 14min en cuatro vueltas por las laderas, "enganchados" en alguna subida buscando acostumbrarnos a ese ritmo para la Transalpine Run.
La carrera estaba programada para las 11.00, pero se demoró un poco en largar. El calor imperante en esta época del año -absolutamente extraño, con temperaturas en el entorno de los 25 grados- hizo que la espera fuera desgastante. Me "saturó" y a los 20 minutos de estar parado, me retiré a un costado y esperé a la sombra por la orden de salida. Unos pocos minutos después y ubicado bastante atrás, largamos. Obviamente, encontré mucho "tránsito pesado" pero divertido, con compañeros a quienes no siempre veo, así que la cámara de fotos fue registrando algunas caras.

En la previa, me había planteado correr y divertirme junto a las hermanas Rosmary y Anifrid Fernández, pero como están entrenando para la ultramaratón que se corre en la pista de atletismo, se hicieron presentes pero no largaron.
Con Nelly Niebla y José Fernández fuimos intercambiando algunas bromas en los primeros metros, mientras superábamos un poco del "tránsito". Avanzamos por Grecia (habíamos largado frente al Teatro Florencio Sánchez) por 1.7 kilómetros, para girar en U y retornar al punto de largada, donde nuevamente giramos para tomar rumbo al cruce con Viacaba. Iba regulando bastante mi ritmo, tratando de disfrutar de todo el entorno, sin preocuparme por el ritmo de carrera.
Físicamente me sentía bien; eso sí, con mucho calor. Cuando llegamos a la esquina de Grecia y Viacaba, con casi 4 kilómetros de carrera, doblamos a la izquierda para enfrentar la "temible" subida hacia el Cerro.
Posición erguida, pasos cortos y mucho braceo, es lo que recomiendan los entrenadores. Así que traté de ponerlo en práctica. Unos metros más adelante, frente a la plaza que está a la izquierda, estaba el primer puesto de hidratación, donde ya los líderes de la carrera estaban bajando a un ritmo muy fuerte.

En plena subida, estos tres "amigazos" - Jorge González, Roberto Justo y Eduardo Medina- subían contagiando su alegría a todos. ¡Qué ejemplo! La verdad es que me hacen recordar a Larry, Moe y Curly (Los Tres Chiflados) cada vez que los veo. Se divierten como locos, no hay dudas. Y todos los aplauden, pues son la mejor demostración de los enormes beneficios sobre la salud de esta disciplina.

Tratando de sostener el paso, encontré ya llegando casi al final de la subida a una compañera de trabajo en el Banco, que ha empezado a competir en la distancia de 5 Km: Alicia Silva. ¡Qué alegría! Y en particular, cuando pienso que puedo tener algo que ver con su decisión de encarar esta práctica, no puedo menos que sentirme satisfecho.

Alcanzamos el punto más alto, giramos alrededor de la Fortaleza y emprendimos la bajada. En ese tramo, también pude observar la postura física y el ritmo de carrera de Gaby Larroque, compañera de Cantero Entrenamientos. La menciono -con algo de envidia- pues es un ejemplo de la postura correcta para cada uno de los tramos de carrera, tanto en subida como en bajada y en el plano.
 En esta oportunidad, bajé bastante más suave que en años anteriores, buscando no "tirarme" hacia adelante sino marcando el paso, trotando y sintiendo que controlaba mi ritmo. Al llegar a Grecia -7 Km de carrera-, doblamos nuevamente hacia la izquierda y avanzamos hasta unos 300 metros antes de la calle Carlos M. Ramírez. Después de girar en U, nos quedaban los últimos 1.700 metros hasta la meta. A falta de 50 metros, me puse de correr de espaldas, para completar los 10.05 km. que me marcó el GPS en 56m 54seg, mientras Edgardo Ramos Verde -Presidente de la AAU- se volvía loco intentando registrar mi número de corredor... ¡51:05 marqué el año pasado!

En lo previo había pensado que 55 minutos estaban bien. Es claro que he marcado tiempos notoriamente mejores en este circuito, pero en esta ocasión -como ya lo señalé- lo tomé mucho más como entrenamiento que como carrera. El próximo 30 de mayo me esperan los 50 Km de la Indómit Race en Säo Bento do Sapucaí (San Pablo) junto a Pablo Lapaz y Andrés Silva. Todo ello es parte del entrenamiento para los 300 Kmts de la Gore-Tex Transalpine Run entre Alemania, Austria, Suiza e Italia, a fines de agosto. Nos vemos, en la ruta.

sábado, 16 de mayo de 2015

Cuánto tiempo necesita para ponerse en forma tras meses de sofá y manta (El País, Madrid)

Comparto un excelente informe sobre la importancia del entrenamiento consistente y el tiempo que lleva recuperar la forma física después de un "parate". La recomendación es clara: no faltar al gimnasio más de dos semanas, ya que de lo contrario todo lo ganado, puede perderse rápidamente.

Léanlo, no se arrepentirán. Para ello, presionar en el link:
http://elpais.com/elpais/2015/05/12/buenavida/1431428749_004737.html

viernes, 15 de mayo de 2015

50 Km Indómit Race - Sao Bento do Sapucaí


El próximo 30 de mayo, junto a Pablo Lapaz y Andrés Silva, participaré de la 2a. edición de Indómit Race San Pablo, en esta ocasión en Säo Bento do Sapucaí, sobre un recorrido de 50 Km. Según las imágenes y videos, se trata de un recorrido espectacular con un escenario marcado por la impresionante "Pedra do Baú".
 Se trata de un nuevo desafío, exigente, que forma parte del proceso de entrenamiento y fortalecimiento para "la frutilla de la torta" en este 2015: la Gore-Tex Transalpine Run. Así que vamos con la idea de completar el recorrido, pero -sobre todo- de llegar enteros y seguir sumando kilómetros.
Nos vemos, en la ruta.

domingo, 26 de abril de 2015

MARATÓN Y MEDIA MARATÓN MONTEVIDEO 2015

A escasas dos semanas de mi participación en los 70 Km de Patagonia Run, en la mañana de hoy corrí la Media Maratón de Montevideo. Con el apoyo de la Intendencia Municipal de Montevideo y Adidas, en esta 2a edición podemos decir que nuestra capital va ganando importancia en los calendarios de maratones de la región, ya que algo menos de 3000 corredores entre las dos distancias, con un interesante número de extranjeros de unos 25 países, se hicieron presentes en la mañana de hoy.

La largada se hizo exactamente a las 7:00 AM frente a las escalinatas del Palacio Legislativo, con una temperatura algo fría pero muy apropiada para este tipo de disciplinas. Hicimos una vuelta alrededor del Palacio, para tomar posteriormente por Av. del Libertador hasta Av. 18 de Julio, allí doblamos a la derecha hasta la Plaza Independencia, para bajar hasta la Rambla. Ya a esa hora los primeros rayos del sol iluminaban este precioso y envidiable lugar de Montevideo. Tomamos hacia el Este, y -en el caso de la media maratón- avanzamos hasta la calle Miguel Barreiro (en Pocitos), donde giramos en U para volver, subir nuevamente hasta la Plaza Independencia y culminar frente al Palacio Municipal.
En la foto, estoy con "Las Gacelas" de Carmelo. La fama me persigue... ¡la gente me pide para sacarse fotos! Estas chicas son las que me preguntaron sobre carreras de aventura, en ocasión de las 5 Millas Lobos que corrimos en Punta del Este. ¡Las quiero ver en los 21K de Sierra de las Ánimas, el 7 de junio!

Sobre mi ritmo de carrera, puedo considerarme más que satisfecho. Atendiendo a la acumulación de carreras, mi plan consistía en tratar de hacerla a un promedio "pobre" de 5:30/km, y finalmente la pude completar en 1h 53m 50s netos para los 21 Km 460 metros que me marcó el GPS (5:18/km).

Esta fue además, en homenaje a mi amiga Raquel y mi hermanita Estela ("Morocha"), verdaderos ejemplos de amor y lucha por la vida. Misión cumplida. Gracias por la impresionante motivación que generan.

Fue mi carrera No. 334, completando 5772 Kmts recorridos en competencias oficiales, en algo menos de 9 años. Nos vemos, en la ruta.

sábado, 18 de abril de 2015

Patagonia Run, una travesía sensorial de 70 Kmts para el mejor de los recuerdos

Las carreras de 10, 21, 42, 70, 100 y 120 Km que se corren bajo la denominación "Patagonia Run" en San Martín de los Andes, con la organización de TMX Eventos, son desafíos únicos para los corredores de senderos de montaña de todos los niveles, con terrenos fundamentalmente técnico, aunque también incluyen algunos tramos por caminos de tierra bastante limpios. En el caso de los 70 Km, esa combinación incluye tramos por zonas de bosques, cruces de cañadas, zonas con piedras, pero en particular, trepadas y bajadas de la montaña con pendientes bastante fuertes, totalizando un desnivel acumulado positivo de 3.140 mts. Puede decirse que más que una carrera, es una prueba de resistencia, donde hay momentos en los que el cuerpo y la mente piden clemencia. Esas zonas incluyen paisajes únicos, inolvidables, que hacen que esta ultramaratón de montaña sea de las que más público atrae en la región.
Un corredor vasco de la mítica distancia de 100 millas, cuando le preguntaron por la razón de su pasión por el ultramaratón de montaña, señaló que durante este largo peregrinar en contacto con la naturaleza más pura y dura, es común enfrentar momentos de “muerte” y de “renacimientos” casi milagrosos, y que eso las hace particularmente desafiantes. Tiene mucho de razón, y lo podemos decir quienes hemos pasado por esas situaciones. Es muy difícil poder transmitir esas sensaciones, cuando lo que realmente importa es “vivirlas”, ya que siempre corremos el riesgo de quedarnos cortos en la descripción, sonar poco creíbles para los más escépticos, o incluso caer en la pedantería de creernos “especiales”. No se preocupen, la montaña pone a todos en su lugar. La única manera de confirmarlo, es viviendo una de estas experiencias. Lo recomiendo especialmente.

Jean Paul Sartre decía que “estamos condenados a ser libres”. ¡Y vaya si lo somos en estas aventuras! No debe haber sensación de mayor libertad que la que se experimenta en la cima de una montaña, con una vista espectacular, después de haber puesto nuestro cuerpo y mente al límite, hermanados con otros “locos” cuyos nombres no sabemos pero con quienes con seguridad nos conocemos por compartir una misma pasión,  que se transforman a partir de estos momentos, en verdaderos compañeros de la vida.

La carrera transcurre dentro del Parque Nacional Lanín, con una belleza singular. La organización pone especial cuidado con la limpieza y la disposición de la basura que generamos, al extremo que además de exponerlo por escrito, lo reitera en forma verbal hasta el hartazgo y toma las medidas necesarias para que todos respeten normas elementales de cuidado de la naturaleza. Además de los contenedores en los puestos de asistencia, unos 100 metros después también había otros para que los “rápidos” que no tuvieran tiempo para deshacerse de los envases, pudieran dejarlos allí. Recuerdo al Doc Parada –director técnico de la carrera- pidiendo que no lo aplaudieran por su apelación a la colaboración de los corredores en la charla previa obligatoria, ya que con seguridad igualmente iban a encontrar mucha basura en los senderos… El reglamento establece que arrojar basura en el circuito, es causal de descalificación. Encontré mucha basura en el circuito, en particular envases en los tramos finales del recorrido…¿Cuándo aprenderemos que a la naturaleza hay que respetarla y cuidarla?

Otro comentario en relación con la carrera. Sin lugar a dudas, su nivel de organización y atención es de primera, lo más similar a la mítica UTMB que tiene como base a Chamonix –la capital mundial del deporte de aventura- en Francia. Quizás la única diferencia sea la limpieza de los senderos, ya que en el Mont Blanc se corre por tramos donde diariamente mucha gente hace senderismo, y los puestos están en villas o pueblos de montaña “de nivel europeo”, cosa impensable en el sur de Argentina. Pero en profesionalismo, cordialidad y atención, sin dudas el equipo de Patagonia Run tiene muy poco para envidiarle.

El año pasado corrí los 85 Km, distancia que en esta oportunidad se cambió a 70 Km. Considerando mi participación en La Misión a mediados de febrero, decidí hacer esta distancia como parte de la recuperación y entrenamiento “exigente” para la Transalpine Run que disputaré a fines de agosto y principios de setiembre, junto a Pablo Lapaz.

De mis compañeros de aventuras, Douglas Hernández largó los 120 kmts. a las 21:30 horas del viernes, en tanto Andrea largó los 100 kmts. a las 0:00 del sábado, en tanto los demás -Caroteno Chabalgoity, Susana Dalmás, Julio Sosa y yo largamos a las 06:00. Ya en la noche del viernes palpitábamos a pleno el clima de carrera. Tomamos el transporte al Regimiento de Caballería de Montaña junto a los amigos de Correcaminos, así que esa camioneta podría considerarse la de los uruguayos. En la previa en las instalaciones del Regimiento –con una atención de primer nivel- encontré a Leo Marino, el amigo argentino con quien hicimos los últimos 25 kmts el año pasado.

El Plan de Carrera trazado respondía al siguiente detalle, reflejando un tiempo total estimado de 15 hs 24 minutos:


Cuando arrancamos con “Caroteno”, Susana y Julio exactamente a las 6:00 AM, había una temperatura de 6 grados, pero que se hacían muy tolerables, al extremo que usaba una camiseta 2ª piel y la remera de carrera. Ya el primer tramo se hace en subida, donde de a poco Caroteno se fue adelante en tanto Susana y Julio quedaban atrás. Con la oscuridad de la madrugada, alcanzamos el primer puesto de hidratación a los 6 Km (Rosales), donde cambié mi botella de Powerade y continué a ritmo sostenido. Después de algunas subidas y bajadas por senderos en el monte, alcanzamos el punto más alto de este tramo -1335 mts.- ya con los rayos del sol iluminando el recorrido y una espectacular vista del Lago Lolog. No tenía claro dónde venían Susana y Julio, en tanto Caroteno se había ido adelante con Juan Olascoaga –Correcaminos- y no lo había vuelto a ver.

En cada PAS hay un enorme cartel que indica –para cada distancia- el kilometraje recorrido y cuánto falta, señalando las distancias y la altimetría entre cada uno de los puestos. Además, en los senderos a falta de 2 km para el siguiente puesto, un cartel así lo indica: “PAS a 2 km”. Lo dicho antes: organización de primer nivel.

En el Km 16 alcancé el PAS Rosales, ingresando a CORFONE (Corporación Forestal Neuquina), donde decidí alimentarme y revisar mi pie derecho, ya que estaba sintiendo una molestia en uno de los dedos generada por el roce. Volví a ponerme un poco de cinta, y esperé un poquito la llegada de Susana y Julio. Casi junto a ellos, llegó también Berni Frau, con quien nos sacamos una foto “de los uruguayos”, y conversamos sobre los tiempos que traíamos comparados con las estimaciones de la planilla “fraudiana” (sí, la de Frau), que en mi caso eran de aproximadamente una hora menos de lo esperado.

A los 22 kmts sentí un pinchazo en el dedo que había curado, mientras avanzábamos por una zona bastante plana. Les dije a mis compañeros que muy posiblemente tenía una ampolla y se habría abierto… con un dolor persistente, avanzamos hasta el PAS Colorado -25.5 kmts- donde mientras Susana se cambiaba, fui a que me atendiera un paramédico. Julio me alcanzó una sopa y una deliciosa empanada calentita. Tenía una muy pequeña herida, que fue cubierta con la cinta que llevaba. La fiesta que se vivía en ese PAS es digna del mayor elogio, con todo el personal de asistencia ofreciendo alimentos y bebidas con muy buena onda, mientras te alentaban permanentemente y sonaba fuerte una música que invitaba a bailar (Fabulosos Cadillacs, Auténticos Decadentes).  No solamente dejé toda la ropa que había enviado en la bolsa, sino que además descargué mi mochila entregando la campera The North Face, un gorro, guantes y una camiseta térmica, ya que si no los había necesitado en ese primer tramo, con seguridad no lo iba a hacer en los siguientes.

Desde allí sigue la senda Vázquez, ondulante con bajada empinada hasta cruzar un mallín, con la muy agradable sensación de ir pisando un muy suave terreno, que cede levemente ante nuestro peso amortiguando la pisada. Desde este punto, siguió un descenso rápido por camino de ripio y senda hasta el PAS Quilanlahue (Km 34), ubicado en un enorme galpón donde aproveché para sacarme la 2ª piel y la remera de carrera, para ponerme la camiseta de Cantero Entrenamientos de manga corta. El año pasado estaba absolutamente rodeado de mucho barro, pues había llovido mucho. En esta oportunidad, la temperatura a mediodía era casi veraniega. Nos alimentamos y seguimos.

Desde aquí accedimos al PAS Coihue a 3 Km por una senda plana, donde nos juntamos con quienes estaban corriendo 100 y 120 Kmts, para enseguida emprender la muy empinada subida hasta la cumbre del Quilanlahue (1650 msnm), punto en el que completábamos 40.7 Km de carrera. Apelando a mi experiencia en subidas, fuimos avanzando con pasos cortos a ritmo sostenido. Casi al principio, alcanzamos a Dardo Parentelli –corría 100 Km- quien venía “muerto”. Casi enseguida quedó atrás, así que continuamos subiendo con Susana y Julio. Aproximadamente a los 1500 msnm, cuando ya estábamos finalizando la zona cubierta de árboles que el año pasado estaba todo tapado por la nieve, Susana y Julio me gritan que van a parar para alimentarse y descansar un poco. Como conozco el recorrido, les dije que estábamos a escasos 100 metros de terminar esa senda, para enseguida subir los últimos 100 metros de desnivel y alcanzar la cima del Quilanlahue, donde era mucho más lógico que se detuvieran a alimentarse. Así lo hicimos, y cuando estaba completando la subida –al ver al fotógrafo de la organización- le dije que iba a subirla trotando, para que así constara en el registro gráfico. Cansado, pero con algo de dignidad. Enseguida llegaron Susana y Julio, quienes –además de disfrutar del paisaje soñado- me “increparon” que los había engañado pues les había dicho que faltaban nada más que 50 metros. Nos divertimos un poquito, mis compañeros se alimentaron –yo estaba con algo de malestar estomacal- e iniciamos la bajada.

Iniciamos el retorno por una zona muy pronunciada –dije “muy pronunciada” y realmente lo era- así que si dudan, vuelvan a leerlo. La tierra y las piedras sueltas, más los entrenamientos de bajada en el Cerro de Montevideo, me permitieron “volar” en este tramo, donde superé a muchos corredores y no me pasó ninguno. Realmente iba muy fuerte, al extremo que Julio me comentó que me seguía con la vista y en un momento me perdió. Llegué nuevamente al PAS Quilanlahue (43 km), con 8 hs 55 min de carrera, en tanto Susana llegó 10 minutos después, y Julio 15 minutos. Eso me permitió alimentarme, hidratarme y descansar un poco. Nos quedaba un tramo de 8 km, y dos de 9 kilómetros cada uno para alcanzar la meta, en tanto algunos otros descansaban después de un muy duro esfuerzo, como es el caso de este corredor de 120 kmts.

Regresamos por un largo camino vehicular con permanentes subidas y bajadas, hasta llegar nuevamente al Mallín Vázquez y alcanzar el PAS Colorado (51.5 Km), tramo en el que intercalamos trekking y algún trote suave. En el PAS, la fiesta ya no era la misma que a la ida… al extremo que “reclamé” por la música que sonaba, demasiado “seria”. La calidez de la gente seguía siendo un aspecto altamente destacable, donde apenas uno se mueve alguien ofrece a viva voz, algún alimento o bebida, e incluso la colaboración para reponer bolsas de hidratación. Nos quedaban 18 kilómetros hasta la meta, así que estábamos alcanzando un desempeño algo mejor de lo esperado.

Llegando al PAS Bayos, ya nos instruyeron a que prendiéramos las linternas frontales, pues eran las 18:45 (aunque aún había más que suficiente luz solar). Las baterías de Susana dejaron de funcionar, así que le pasé un par de pilas usadas que llevaba. A los 62 Km, después de avanzar por sendas serpenteantes entre el monte y por el costado de la carretera de tierra, alcanzamos nuevamente una subida corta pero fuerte. Después de eso, nos quedaba un descenso sostenido por calles de ripio –donde a Julio le dejó de funcionar la linterna frontal, así que le pasé la que llevo de repuesto-, para posteriormente llegar a los suburbios de San Martín de los Andes, donde nos quedaban 2 kmts por calles de asfalto. En este tramo, en particular Julio venía sufriendo bastante el esfuerzo, así que se había retrasado unos metros, como me había pasado a mí en tramos anteriores.

Superamos a algunos corredores que caminaban en ese tramo, en tanto preparábamos la “estrategia de llegada”, que incluía el despliegue de las dos banderas, con Susana al medio y los dos “caballeros” en las puntas. Ya encarando los últimos 300 metros, les indiqué a mis compañeros que apagáramos las linternas frontales, pues la luz genera que casi no se nos vea la cara en las fotos que nos sacan. Dado que algunos corredores estaban llegando un poquito antes, Susana insistía en que nos frenáramos para poder salir en las fotos… pero aunque lo hicimos, igualmente nos acercábamos más y más, en tanto nos quedaban escasos 100 metros. Así que les grité a mis compañeros: “vamos que los pasamos y llegamos antes”. Picamos como si estuviéramos corriendo 100 metros llanos, y atravesamos la meta bajo las felicitaciones del relator que destacaba la llegada de los uruguayos. El emocionado abrazo de llegada es un fiel testimonio del trabajo en equipo. Inolvidable.

La estimación del tiempo total –de acuerdo con la planilla “fraudiana”- era de 15 hs 36 min (recuerden que el límite de tiempo para la distancia, es de 16 hs 30 min). Mi estimación “razonable” era de 15 hs., en tanto la más optimista era de 14 horas, ya que el año pasado había marcado 18 hs 08 min para los 85 km del recorrido. Lo completé en 14 hs 33 min, un 7.2 % menos que lo estimado, ocupé la posición 212 (entre 278) y 37 entre los 49 de la categoría Caballeros 50 – 59.

De los demás compañeros de aventura, Douglas se mandó una excelente carrera en 120 Km –sigue sorprendiendo-, Andrea fue cortada por tiempo en el Km 94 de los 100 Km ya que le faltaron 15 minutos para el corte-, en tanto Caroteno también tuvo un desempeño notoriamente mejor al esperado en 70 Km.

Lo ya señalado: ese abrazo con emoción, lágrimas y -sobre todo- satisfacción por el logro conjunto, es la mejor demostración del significado de "trabajo en equipo". Habla de convicción, fortaleza, fraternidad, alegría y -también- de dudas, temores y riesgos superados, apoyándonos mutuamente en los momentos más críticos para poder disfrutar de una muy rica historia, que contaremos a nuestros hijos y nietos, cuando nuestras piernas ya no quieran (o no puedan...) transportarnos a estos lugares mágicos.

120 Km
Los ganadores fueron Sergio Trecaman (Arg) con 14:26 y Luciana Urioste (Arg) con 17:32. Los corredores uruguayos alcanzaron las siguientes posiciones:
74 - Julio Fernández (compañero de Cantero Entrenamientos) - 23:34
92 – Carlos Douglas Hernández – 24:20
No completó: Angel Magliano

100 Km
Los ganadores fueron Sebastián Castellani (Arg) con 12:52 y Cyntia Terra (Bra) con 15:33. Los corredores uruguayos alcanzaron las siguientes posiciones:
17 – Pablo Lapaz (4º en la categoría) – 16:05
80 – Jorge Melgarejo – 20:05
115 – Dardo Parentelli – 21:08
146 – Andrea Montans – DNF (cortada por tiempo, en PAS Bayos).

70 Km
Los ganadores fueron Andrés Acebo (Arg) con 07:05 y María Clara Serino (Arg) con 09:19. Los corredores uruguayos alcanzaron las siguientes posiciones:
7 – Rafael Sánchez (3º en su categoría) – 08:32
31 – Alejandro Ferrari – 09:39
71 – Juan Olascoaga – 10:45
164 – Bárbara Melo – 12:21
186 – José A. Chabalgoity – 12:33
265 – Susana Dalmás, Julio Sosa y yo – 14:33

42 Km
Los ganadores fueron Sergio Pereyra (Arg) con 03:23 y Nelsa Valenzuela (Arg) con 04:27. Los corredores uruguayos alcanzaron las siguientes posiciones:
120 – Armando Núñez – 05:33
240 – Andrea López – 06:25
284 – Craig Williams – 06:47
354 – Pablo Soroa y Teresa Regusci – 07:04
406 – Marcela Kollar – 07:24
411 – Gabriela Ventimiglia y Richard de los Santos – 07:26
José Guisande – DNF

21 Km
Los ganadores fueron Alexandre Mauzan (Bra) con 01:42 y Gilda Flores (Arg) con 02:02. Los corredores uruguayos alcanzaron las siguientes posiciones:
58 – Mariana Muzzio (3ª en su categoría) – 02:30
79 – Ariel Vázquez – 02:35
335 – Fabiana Pavloff – 03:23

Alguna posición relativa puede haber cambiado –no así los tiempos-, ya que se han registrado algunos ajustes en los resultados oficiales.

Los intangibles
Con Susana y Julio, realmente hicimos un trabajo “en equipo”, sosteniéndonos mutuamente y empujando por turnos. Además de compartir los entrenamientos en El Cantero, hemos ido construyendo una sólida amistad a partir de los encuentros en estas aventuras. Con seguridad, después de esta excepcional experiencia, con esfuerzos y recursos compartidos, temores y riesgos corridos en conjunto, y –sobre todo- la emoción y la satisfacción de la meta conseguida, puedo afirmar con propiedad que nos une un vínculo inquebrantable. El paso del tiempo nos hará valorar especialmente estos logros. ¿Cómo olvidar las dudas y temores iniciales de Julio y la ilusión de Susana? Haremos memoria, y en nuestro mejor recuerdo estará siempre esa llegada apoteósica con las banderas uruguayas desplegadas. Las fotos servirán como testimonio, pero sin lugar a dudas los recuerdos que anidan en nuestras mentes y corazones serán la mejor recompensa. Quizás algún duende de esos que habitan en el monte y las montañas, pueda servirnos también como testigo, pero para eso deberemos ir nuevamente a buscarlo. Yo, estoy listo. De esto se trata la vida, de vivirla y disfrutarla al máximo.