miércoles, 11 de junio de 2014

ULTRA TRAIL DE PUTAENDO, CHILE - 60 KM



El pasado sábado 7 fui uno de los 120 inscriptos (largamos menos) en los 60 Km del Ultra Trail de Putaendo (Chile) organizado por Latitud Sur Expedition. Un grupo de 9 uruguayos se hizo presente: David Vega, Martín Zanabria, Wilson Guillén, Paola Nande, Alejandro Chabalgoity y yo en los 60 km, Douglas Hernández, Susana Castro y Alejandra Isabella en los 33 Km, en tanto también se corría sobre 14 Km. Fue la primera edición de la distancia máxima, ya que el año pasado se corrió en 14 y 33 Km.

Viajamos el jueves a mediodía con un muy buen clima (David y Alejandra viajaron el viernes), para alojarnos en la zona céntrica de Santiago, donde hicimos “base”. A primera hora de la mañana de ese viernes, hicimos un trote de unos 40 minutos por los alrededores del Cerro Santa Lucía y la Alameda O’Higgins, entre las miradas con algo de sorpresa de los chilenos que a esa hora se dirigían a trabajar y veían a unos “locos” en calzas, trotando acompañados por perros callejeros. Fuimos hasta el Mall Sport, en la zona de Las Condes, muy alejado del centro casi en la pre-cordillera, donde estuvimos haciendo algunas compras, destacándose la realizada por el “equipo Berghaus” (fue el modo como -en broma- nos identificamos), pues cuatro compraron bolsos de esa marca, aprovechando una oferta. En la tarde llegaron David y Alejandra, y en la noche fuimos a cenar pastas. Ya empezaba a lloviznar en Santiago, en tanto los reportes del tiempo que llegaban de Putaendo señalaban que llovía en forma sostenida desde muy temprano, al extremo que la organización de la carrera nos avisó que posiblemente tuvieran que cortar el ascenso al cerro Orolonco (2200 msnm), dada la dificultad del terreno y la nieve acumulada. “Fue lo que vinimos a buscar”, pensé.

A las 3:00 AM salimos en una Van contratada, guiados por el chofer Christian, para llegar bajo una llovizna fina a las 5:00 a nuestro destino. ¡Qué frío hacía! Los organizadores estaban armando las instalaciones para la largada, en tanto fuimos a terminar de prepararnos en un gimnasio deportivo con una temperatura “congelante”. Después de las fotos de rigor, con un atraso de casi media hora, fuimos invitados a la charla técnica. Ahí nos enteramos que el recorrido se mantenía tal como estaba previsto, pero que eventualmente podría tomarse alguna decisión durante la carrera por razones de seguridad. El tiempo previsto para los 60 Km era de 12 horas, exigente considerando las condiciones normales del terreno, pero muy difícil de cumplir si se atendían las difíciles situaciones derivadas de la acumulación de barro arcilloso y nieve, tanto en las zonas de subidas y bajadas, como en los puntos más altos. Pablo Garrido, organizador de la carrera, prometió que iba a atender la situación de quienes estuvieran en carrera y vinieran bien físicamente, para que pudieran llegar. Ya aclaro que –desde mi punto de vista- no lo hizo.
Un amigo chileno –Ludwig Marín- tituló su crónica diciendo: “Putaendo Infernal”, y no le erró. Largamos a las 6:30 AM por las callecitas de Putaendo, a un ritmo bastante fuerte durante los primeros 3 kilómetros, acompañados por los ladridos de los perros, junto a Paola y Alejandro. El camino lleno de barro que se pegoteaba al calzado, nos fue llevando lentamente hacia arriba, para alcanzar un punto con una vista espectacular de las montañas nevadas entre penumbras, apenas iluminadas por las primeras luces del sol.

En cuanto amaneció, alcanzamos el primer puesto de hidratación ubicado en el Km 13, donde llegamos junto a Paola y nos sacamos fotos registrando el momento con la chica que lo atendía, quien nos comentó que habían pasado otros uruguayos antes (David, Martín y Wilson). Enseguida, nos esperaba una muy fuerte subida llena de barro, corta pero complicada para avanzar. Sufriendo bastante y ayudado por los bastones, pude completar ese tramo para enfrentar enseguida una larga bajada de unos 2 kilómetros, donde junto a Paola pudimos desplegar toda la técnica a una velocidad muy interesante.

Llegamos al 2do puesto de hidratación donde aprendí el uso del término “harto” con un sentido “chileno”, cuando el encargado le ofreció a Paola un té caliente y le preguntó si le agregaba “harto azúcar”… Pese a lo duro del terreno que habíamos recorrido, sentía que el ritmo que llevaba era bueno, pues había hecho unos 20 kilómetros en 3 hs, pero me esperaba lo más duro.
A partir de allí, emprendimos la subida a 1500 msnm, donde enseguida encontramos el terreno cubierto por una fina capa de nieve. El sendero estaba “imposible”, ya que el lodo acumulado junto a la nieve que se derretía al pasar los corredores, lo hacían una trampa casi suicida. Alcancé el punto más alto y emprendí la bajada a buen ritmo por un sendero al costado de un muro de piedras, después de registrar imágenes de ese tramo con una vista espectacular. 

Al final de esa bajada, doblamos a la izquierda en una entrada en el muro, para enfrentar nuevamente una dura subida, que nos llevaría a la cima del cerro Orolonco (2200 msnm). Salió el sol y brilló durante no más de 10 minutos, suficientes para que mis ojos sufrieran un poco por el reflejo sobre la nieve, ya que no había llevado lentes ante la previsión de lluvia. En el Km 27, ya bastante exhausto y mientras mi promedio de carrera bajaba acercándose a los 5 km/h que serían el límite, me indica un rescatista que me quedaban unos 300 metros más hacia arriba, en un tramo de unos 2 kilómetros. Me preguntó por mi situación y en particular por mis pies, a lo que le respondí que venía cansado pero bien. Nuevamente se nubló bastante, y empezó a formarse una “tormenta blanca” como consecuencia del viento que subía desde la base de la montaña y levantaba la capa más fina de nieve de la superficie, complicando enormemente la visibilidad. 

Llegué al Km 30 –mitad de carrera- en unas 6 horas 10 minutos, así que estimando que el resto del recorrido era en general en bajada, me hacía ser optimista con relación al tiempo total de carrera. El paisaje era maravilloso, acogedor, pese a lo peligroso de la situación. Apenas veía el sendero marcado por el paso de los otros corredores, pero en general estaba bastante firme en ese tramo, con una textura similar a la de la arena dura en nuestras playas.

El punto más alto –km 32- lo alcancé con bastante esfuerzo, para encontrar a otro rescatista que me dice que la carrera fue levantada por razones de seguridad, que dos corredores estaban con hipotermia en una carpa, y que iban a tratar de bajarlos en mulas (que más adelante vi subir a buscarlos). Me indica que debo retornar al puesto anterior, a lo que me negué “por razones de seguridad”. Le pregunté por la distancia al próximo puesto -5 kilómetros- y le dije que seguía hasta ahí, cosa con la que estuvo de acuerdo. “Me quemó mal” esa decisión de suspensión, al extremo que decidí bajar lentamente y disfrutar del entorno. En el medio de la bajada, me alcanzó Paola y fuimos por un tramo bien complicado por la cantidad de barro acumulado, hasta alcanzar el puesto del km 37. El encargado no tenía noticias de la suspensión, pues no tenía radio y no había señal de celular. Nos autorizó a seguir, diciendo que el puesto siguiente estaba en el Km 50 (13 kilómetros de distancia… mucho…).

Paola se fue un poco adelante, en tanto con otros tres chilenos fuimos intercambiando posiciones. Pude mantener el ritmo en 5.2 km/hora, así que estimaba que llegaría a la meta dentro del tiempo máximo de 12 horas, pese al cansancio acumulado y lo interminable de ese tramo. El puesto estaba en el Km 52, con tramos en subida que se hacían eternos; el subir te provoca un desánimo duro de soportar ya que uno se vuelve lento y cuesta mucho retomar el ritmo. Me había alimentado poco –como me suele suceder, tengo que corregirlo- y las bebidas isotónicas me caían mal.
El puesto no aparecía nunca, hasta que después de bordear un predio de una congregación religiosa, veo un poco de humo… dos chicos encargados del puesto junto a los dos chilenos que recién me habían superado, me indican que la carrera se había levantado y que debíamos esperar allí a una camioneta. ¿A falta de 8 kilómetros para la meta, y en bajada? ¿Por qué? ¿Es que todo el esfuerzo después de 52 kilómetros y 10 horas 40 minutos de carrera se pueden tirar por la borda? 8 kilómetros en 1 hora 20 minutos los hago sin problemas, les digo. Pero no hubo caso, la carrera había sido levantada a la hora de corte originalmente prevista para ese punto del “kilómetro 50”… mi GPS midió 52 y a otros les midió 53 kilómetros. Y créanme que 3 kilómetros, en esas condiciones, llevan mucho tiempo. ¿Y la media hora tarde que se largó? ¿No se corrieron los horarios de corte? En fin, Paola ya se había podido ir en la camioneta que recién había salido, en tanto junto a otro chileno que llegó después, estuvimos esperando un buen rato, que creo hubiese servido para permitirnos llegar a la meta. 

No puede dejar de reconocer que sentí un cierto “alivio” cuando me dijeron que se me había terminado el tiempo, mezclado con la bronca de no poder completar la carrera tan cerca de la meta. Finalmente, una camioneta de la organización nos dejó en la llegada junto a otros tres compañeros chilenos, donde mis compañeros me esperaban para retornar a Santiago. David se mandó una excelente carrera –como ya nos tiene acostumbrados-, al igual que Martín, en tanto Wilson se había equivocado de camino y terminó haciendo el recorrido de 33 Km en lugar de los 60 Km. Sobre Paola ya comenté, en tanto Alejandro había retornado cuando en la cima le avisaron que se levantaba la carrera e hizo el recorrido de los 33 Km (aunque también terminó corriendo algo más de 50 Km). Los de 33 Km –Douglas, Alejandra y Susana- habían podido completar sus recorridos con alguna molestia, pero todos estaban en buenas condiciones.

“Putaendo fue infernal pero inolvidable...”, remató Ludwig Marín, el compañero chileno al que hice referencia al principio. ¿Habrá –para nosotros- una 2da edición? Veremos. Nos trataron muy bien, pese a los errores que creo se cometieron por parte de la organización. Es indudable que el clima conspiró contra la carrera, ya que llovió como hacía tres años no sucedía en esa zona, y ello nos complicó bastante. Pero no puede haber esos problemas de comunicación entre los puestos –“no tengo radio, solamente un celular y no hay señal…”-, no puede haber 15 kilómetros entre un puesto y otro (del Km 37 al Km 52), no se puede largar media hora más tarde y después mantener un horario de cierre “exigente” cuando hay competidores que vienen cansados pero enteros y les faltan solamente 8 km para llegar (¡pasé más frío y perdí más tiempo esperando a que me vinieran a buscar al Km 52, que si hubiese seguido hasta la meta!) . Entiendo y comparto las razones de seguridad expuestas, pero también me considero una persona racional, con capacidad para determinar si puedo llegar a la meta o no. He superado todas las limitaciones de tiempo en carreras, salvo en Putaendo. ¡Lo hice en la CCC del Mont Blanc y en Patagonia Run!
En fin, seguimos creciendo y aprendiendo, cosechando amigos –“hermanos de la montaña”- y disfrutando del contacto con la naturaleza que nos sigue sorprendiendo. En agosto, me espera la Half Mision en Serra Fina, Passa Quatro, Minas Gerais sobre 80 km.

jueves, 5 de junio de 2014

"Esos locos que corren" - Crónica en Revista RunFit

Se viene el número de junio, donde se publican fotos y crónica de mi participación en Patagonia Run el 12/04/14 en San Martín de los Andes, en los 85 Km. "Esos locos que corren. El ultramaratonista Jorge Xavier cuenta su experiencia de carrera en la Patagonia Run 2014". Es una revista de distribución gratuita en carreras, aunque también pueden recibirla por correo en su domicilio, mediante una suscripción anual de $ 450. ¡Además aparecen Andrea Montans, Wilson Guillén y Douglas Hernández!

miércoles, 4 de junio de 2014

Cinco enseñanzas que un corredor debe aprender de Forrest Gump


 Sin dudas, Forrest Gump, debe ser uno de los corredores (aunque sea de película) mas  famosos y conocidos del mundo. La celebre frase “Corre, Forrest, Corre” ( Run, Forrest, run) suele ser utilizada en muchos contextos distintos, y son pocos los corredores que se ¨salvan¨de  tener que escucharla mientras corren. Además de ser una excelente y divertida película, de ella se pueden extraer enseñanzas que pueden ser aplicadas a la vida, entrenamientos y carreras de un corredor.

Por ello, si viste la película y la disfrutaste cómo nosotros, a continuación te contaremos las cinco enseñanzas que un corredor debería aprender de Forrest Gump.

Enseñanza #1

Una de las grandes enseñanzas que la madre de Forrest Gump le da a su hijo, es que la vida es cómo una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar. Este concepto es simple, claro y perfectamente aplicable a nuestras carreras. Así podríamos adaptar la frase de la siguiente manera: ”una carrera es cómo una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar”.

En una carrera, nunca es posible adelantar un resultado, ya que además de entrenar y estar preparados para competir, existen factores externos que son imposibles de controlar (el clima, los oponentes, etc).

Enseñanza #2

Una de las frases celebres que escucharemos al ver Forrest Gump, es “shit happens“, que se refiere a que las cosas malas suceden a veces sin ninguna razón en absoluto. En el running, es bueno tomar precauciones para evitar lesiones y mantenernos saludables, pero también es bueno aceptar que las cosas malas pasan y aunque tomemos todas las precauciones para evitarlas, a veces pasan.

Enseñanza #3 y 4

Una de las escenas destacadas de la película, es cuando Forrest decide salir a correr por el mundo sin sentido aparente. Luego de convertirse en una “celebridad”, algunos periodistas le preguntan las razones por las que correr sin parar. Forrest, responde con absoluta sencillez, “tenía ganas de correr”.

Sin dudas, a muchas personas les cueste difícil entender por qué salimos a correr día tras día, y suelen pedirnos explicaciones. En vez de complicarnos con respuestas elaboradas, Forrest nos enseña a dar una respuesta clara e irrefutable: “corro porque tengo ganas de hacerlo“.

Luego de años de correr por distintas ciudades de los Estados Unidos,  Forrest decide detenerse y dejar de correr y cuando le preguntan por qué tomo esa decisión, simplemente responde: "Estoy muy cansado. Quiero irme a casa.” En la simplicidad de estas palabras, existe una gran enseñanza para un corredor, cuando estés cansado y sientas que tus piernas no pueden mas, puedes detener el entrenamiento y volver a tu casa. Claro que para ello, deberás ser inteligente y saber cuando te ha llegado el momento de detenerte por agotamiento y cuando el cansancio que sientes en mas mental que físico.

Enseñanza #5

Probablemente, cualquier persona que haya visto la película, se sorprenderá de todos los logros personales y laborales que Forrest Gump alcanza durante su vida. Sin dudas, una de las grandes enseñanzas de esta película es que no importa que nadie confíe en tus capacidades, con esfuerzo y dedicación, todo puede lograrse.

martes, 27 de mayo de 2014

Fin de semana a full - 10K Pando y 21K Sierra de las Ánimas

 El pasado sábado por la tarde, se disputó la 7a. fecha del Campeonato de 10 Km de la Agrupación de Atletas del Uruguay, en Pando (Canelones). En esta oportunidad, se verificó el debut en el equipo Atletas del Sur de Gerardo López, viejo compañero de entrenamientos y del equipo Sayago Running que se reintegró a las carreras de calle.

Dado que el domingo también teníamos los 21 Km en Sierra de las Ánimas, decidí tomarme la carrera con mucha calma. Correr ambas carreras me permitía además hacer un entrenamiento fuerte para los 60 Km del Ultra Trail de Putaendo, Chile que correré junto a Paola Nande, Susana Castro, Alejandra Isabella, David Vega, Martín Zanabria, Wilson Guillén, Douglas Hernández y Alejandro Chabalgoity el próximo sábado 7 de junio.


 Gran parte de la primera vuelta la hice con Mauro Toledo "al alcance de la vista". Los primeros 5 Km los completé en un tiempo total de 24:27 (4:54/Km), así que mantenía un buen ritmo pese a los repechitos del circuito.

 La 2da. vuelta fue un poquito más lenta -a conciencia- tratando de reservar energías y no "quemarme". Completé así los 9.84 Km del circuito en un tiempo neto total de 49m 22s (promedio de 5:01/Km), que puedo considerar "digno". Apenas terminé, emprendí el retorno para presenciar en casa los últimos 15 minutos del alargue de la final de la Champions League entre Atlético Madrid y Real Madrid... con un sabor agridulce fruto del empate en los últimos instantes del alargue de los 90 minutos por parte del Real, y su triunfo claro al final. Sin dudas, los dirigidos por el Cholo Simeone -un caballero- deben sentirse orgullosos del lugar al que llegaron (entre ellos, los uruguayos Godín, "Cebolla" Rodríguez y José Ma. Giménez).

Ya que estamos, no dejen de leer esta página, que resume muy adecuadamente al entrenador "hombre de negro" en toda su dimensión: http://www.elmundo.es/cultura/2014/05/25/5381430cca47417f0b8b4580.html
Más que derramar lágrimas o lamentos por el título que el Atlético perdió en los últimos instantes, corresponde ponerse de pie y aplaudir su enorme entrega y valor.

Coordiné con Alejandro Chabalgoity y Douglas Hernández para llevarlos hasta Sierra de las Ánimas, el domingo por la mañana, a la "Mountain Hardware Sierra de las Ánimas". Entre mate y anécdotas -si, claro, de carreras-, llegamos bastante temprano para retirar el kit y la preciosa pechera de carrera, con un frío intenso en la mañana.

Exactamente a las 10:15 se dio la largada en su distancia más larga -21 Km- y partimos a disfrutar de la mejor carrera de aventuras que se disputa en Uruguay, con un nivel realmente internacional que no tiene nada que envidiarle a otras que se realizan en la región. Quizás le falte un poco de "marketing", pero claramente se ha transformado en una cita ineludible en esta disciplina.

Salimos con Mauro Toledo y Alejandro Chabalgoity, para doblar a la izquierda por el camino de balastro que cruza frente al criadero de caimanes y posteriormente seguir por un tramo con bastante barro, hacia el lugar donde había un monte de eucaliptus. Había. Dado que los árboles fueron cortados, los senderos están poco claros y fue el momento en que un muy buen número de corredores nos perdimos... incluso Douglas anduvo metido entre árboles y casi fue atropellado por un caballo. Sí, no exagero. Dice Douglas: "Yo simplemente me perdí ya que al haber talado el monte no teníamos referencia respecto al año anterior (y el marcaje no era muy bueno a mi entender en esa parte). Algunos corrededores decían, vamos por ahí, otros volvemos (probablemente lo que debí haber hecho hasta encontrar alguna marca nuevamente) y yo me decidí a atravesar un monte y en determinado tomé un trillo de esos que pasa una persona como mucho, de repente siento un galope muuuy cerca, cuando miro hacia atrás un caballo a menos de 10 mts. que parecía que estaba en el hipódromo de maroñas... obviamente zambullida hacia un lado y caballo que siguió de largo... No saben cuanto agradecí hacer con música algún fondito solo en nuestra rambla y en carrera ir siempre sin audífonos... de lo contrario era boleta y me iban a encontrar el día que alguno más se perdiera corriendo Sierra de las Animas creo..jeje!!!"

Finalmente encontramos el camino y llegamos al primer puesto de hidratación, frente a la entrada a Cerros Azules, con 4,2 Km de carrera. Seguimos hasta el costado de Ruta 9, para doblar hacia la izquierda y poner rumbo al ingreso a Sierra de las Ánimas. En ese tramo me superó Douglas (ya dije que se había perdido "mal"), los compañeros de entrenamientos Nacho Puig y Julio Sosa, además de Carlitos Bellomo.

El paisaje ya entrando al monte, es espectacular. Se presentaba con bastante humedad -fruto de las abundantes lluvias-, con zonas con bastante musgo y peligrosas. En lo más intrincado del monte, realmente es una maravilla el panorama que se presenta pese a lo difícil del recorrido por los cañadones y el agua que baja de la sierra. Por ejemplo, el Km 11 me llevó 21m 31s, y en el Km 12 puse 23m 55s. Es imposible pasar a otro corredor, ya que el terreno no lo permite y es necesario extremar los cuidados para no sufrir accidentes serios. Incluso en un par de tramos había cuerdas colocadas y personal de la organización para ayudarnos.
Para que aprecien las características del terreno, ahí tienen la filmación de una partecita "sucia" del recorrido que hice con mi cámara GoPro.

Finalmente, llegamos al punto más alto de la Sierra de las Ánimas, momento en el que llevaba 1 hora 50 minutos de carrera. Después de recuperar el aire, emprendí la bajada. Ya he dicho que bajo bastante rápido, así que casi enseguida superé a Julio Sosa y Nacho Puig, para casi enseguida "engancharme" en una piedra al intentar superar a otro, y literalmente "volar"... atiné a girar y caer sobre mi costado izquierdo, golpeándome fuerte el hombro y la pierna. La cámara voló... los que venían atrás me ayudaron a levantarme pero enseguida me dí cuenta que no me había hecho nada grave, así que entre risas (y "calentura") seguí mi camino, después de escuchar a Nacho decir algo así como "aprendí a caer con estilo viendo volar al misionero".
 En la bajada superé a varios corredores, para llegar finalmente a la meta después de 20 km 440 metros, en un tiempo neto total de 2hs 46m 51 seg (8m 10s/Km), satisfecho, entero pese a la carga de entrenamientos y carreras, y al golpe que me pegué.

Ocupé la posición 122 en la general entre 380 corredores (percentil 32), y la 10a posición en la categoría M50-59 entre 45 (percentil 22). Obviamente, me quedé muy satisfecho ya que bajé el tiempo en relación con mi anterior participación, y quedé en una buena posición. Douglas había llegado un buen rato antes, al igual que Mauro Toledo, en tanto Alejandro Chabalgoity llegó unos minutos después, coronando una excelente actuación. Andrea Ayala también sorprendió con un tiempazo, en tanto Paola Nande y Andrea Montans llegaron unos minutos después, también plenamente satisfechas con su desempeño. ¿Qué más puedo pedir?

A dos días del golpe, me queda una molestia en el dedo que me complicó hoy para entrenar, en tanto el hombro casi ya no duele. Como ya señalé, me esperan los 60 Km de Putaendo, Chile, en tanto el 9-10/08 voy por la revancha a la Half Mision 80 Km Ultra Trail de Serra Fina, Passa Quatro (MG, Brasil).

¡Lo mejor está por venir! Siempre. Nos vemos en la ruta.

domingo, 18 de mayo de 2014

5 Km Capitol - 80 años

Ayer sábado participé de los 5 Km organizados por el Club Capitol, por las calles del Prado de Montevideo. Fue una carrera corta, que me permitió retomar las competencias después de los 21.5 Km de Montevideo disputados el domingo 11, ya que durante la semana no hice ningún entrenamiento como consecuencia de un viaje. Venía además algo cansado -estuve en La Paz, Bolivia- así que me vino bien la distancia. Marqué un tiempo neto total de 23:40, ocupando la 6a. posición en la categoría 50-59 entre 21 competidores, y 53 en la general entre 203. Además, reencontré a muchos muy buenos amigos que he ido generando en esta actividad.
El proximo fin de semana me esperan los 10 Km de Pando (Campeonato de la AAU) el sábado en la tarde, y los 21 Km de la Mountain Hardware en Sierra de las Ánimas el domingo, como último entrenamiento "fuerte" para los 60 Km que disputaré en del Ultra Trail de Putaendo (Chile) el 07/06.

martes, 6 de mayo de 2014

International Trail Running Association

Encontré que figuro en el ranking de la Intenational Trail Running Association (www.i-tra.org), donde aparecen algunas de las carreras que he corrido en los últimos dos años. Eso sí, figuro como "argentino"... posiblemente sea porque varias de las carreras de ultra trail que corro, son en la Argentina.

domingo, 27 de abril de 2014

10 Km Cerro de Montevideo (Campeonato AAU)

Después de un viaje por razones laborales -llegué a casa cerca de las 2:00 AM de esta madrugada-, en la mañana de hoy tuve el privilegio de participar de la 5a. fecha del Campeonato 2014 de la Agrupación de Atletas del Uruguay, organizada por ALCO en el Cerro de Montevideo. Obviamente, vengo con algo de cansancio, fruto tanto del viaje como de los 85 Km que disputé en San Martín de los Andes -PATAGONIA RUN- hace un par de semanas, así que la expectativa en la previa, era "llegar dignamente".

La ocasión fue muy propicia para compartir con los compañeros del equipo Atletas del Sur, los amigos "hermanos de la montaña" y los de tantos equipos que participan del campeonato. Es interesante como se disfruta de las conversaciones y saludos de tantos, muchos de los cuales no identifico por su nombre -sepan disculpar- pero que nos sentimos compañeros de esta pasión por el running.

Como consecuencia de esas conversaciones, una vez más me tocó salir bastante atrás así que en los primeros tramos de carrera enfrenté "tránsito pesado", lo que me llevó a avanzar por la vereda durante los primeros 500 metros. El primer kilómetro me llevó 4m 41s, en tanto el 2do. lo cumpli en 4m 51s, cuando ya giramos en U para retornar hasta el punto de largada ubicado frente al Teatro Florencio Sánchez, momento en el cual llevábamos 3.5 km. Nuevamente corrimos en dirección Este por calle Grecia -con sus subidas y bajadas- hasta Viacaba, donde giramos a la izquierda para emprender la dura subida al Cerro. Durante todo el trayecto fuimos junto al amigo Víctor Trillas, y en algunos tramos con Mauro Toledo -compañero de los Atletas del Sur- relativamente cerca. El Km 3 lo hice en 4m 50s y el Km 4 en 4m 58s.

La dura subida me hizo sufrir un poco, al extremo que el Km 5 me llevó 7m 06 s, momento en que llegamos casi al punto más alto del recorrido. Giramos alrededor de la fortaleza -con una vista espectacular, de las más lindas del Uruguay- para completar el Km 6 en 5m 24 s. A partir de allí, nos esperaba la larga bajada, tramo donde normalmente los cuádriceps sufren bastante. Junto a Víctor Trillas, la pudimos hacer a un buen ritmo, completando el Km 7 en 4m 12s.

Al llegar nuevamente a Grecia, giramos hacia la izquierda para completar el Km 8 en 4m 45s. Cerca del cruce de Grecia con Avda. Carlos Ma. Ramírez -unas 3 cuadras antes- giramos en U para emprender el tramo final hacia la meta frente al Teatro F. Sánchez. En ese tramo, Víctor se quedó un poquito, momento en el que encontré al compañero Fernando Zimet, que viene mostrando un progreso envidiable (además de una alegría contagiosa, como se aprecia en la foto).

Completé el Km 9 en 5m 08s, y el Km 10 en 4m 53s -sí, casi el mismo ritmo que en los primeros dos kilómetros-, para llegar a la meta en un tiempo neto total de 51m 05 seg. en los 10,06 Km que me marcó el GPS (promedio de 5m 05s), en lo que constituye mi mejor desempeño en este recorrido.  ¿Qué más puedo agregar? Loco de la vida.

lunes, 21 de abril de 2014

PATAGONIA RUN 2014 - VIDEO DE ALGUNAS LLEGADAS



A los 4 min 17 seg, aparezco en mi llegada.

viernes, 18 de abril de 2014

PATAGONIA RUN 2014 - FOTOS OFICIALES


Junto a Leonardo Marino, el compañero argentino que corrió los 63 Km, con quien hicimos los últimos 25 Km. Las fotos de mi llegada, son gentileza de Andrea Montans.



Fotos oficiales de la excepcional carrera, presionando en el link:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.745964358770216.1073741864.189500357749955&type=3

Fotos tomadas por los fotógrafos de la organización:



miércoles, 16 de abril de 2014

PATAGONIA RUN MOUNTAIN HARDWEAR 2014

Video de la carrera disputada en San Martín de los Andes.

lunes, 14 de abril de 2014

PATAGONIA RUN 2014

85,2 KM cumplida en un total de 18 horas y moneditas, una hora más de lo esperado. Quedé entero, sin ninguna lesión, con los dolores musculares propios del esfuerzo. Sufrí un frío "terrible" en la madrugada, con temperaturas de varios grados bajo cero, y en un par de oportunidades sentí que me dormía... Las bajadas las pude hacer a muy buen ritmo. A partir del Km. 56 aprox., acompañé a Leo -argentino- que venía sufriendo bastante, y llegamos juntos a la meta. La organización de Patagonia Run resultó muy buena, con puestos de asistencia e hidratación muy completos y gente con muy buena onda. Andrea Montans Laudisio, debutante en 63 Km, se mandó flor de carrera en 10 hs 38 min, en tanto en 100 km Carlos Douglas Hernandez llegó en 19 hs 03 min y Wilson Guillen en 20 hs 43 min. Todos locos de la vida, con los objetivos cumplidos.

domingo, 6 de abril de 2014